Superó las expectativas, según lo estimado por el jefe comunal: se esperaban 100 mil personas y fueron unas 120 mil. Hubo una ocupación hotelera plena, fuerte impacto en la gastronomía y una destacada grilla de artistas nacionales y regionales. El parque continuará abierto hasta el 6 de enero. El emergente de una nueva manera de viajar: el turismo religioso

Concluida la etapa de espectáculos artísticos, la Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral atraviesa sus últimos días con un balance ampliamente favorable. Así lo expresó el intendente de Leandro N. Alem, Matías Sebely, al destacar la nueva etapa que se viene y que finalizará el día de Reyes. “Hoy terminamos lo que es la parte de shows, donde hubo espectáculos, que era lo que más convocaba, pero la fiesta continúa porque el parque está abierto hasta el 6 de enero”. En ese sentido, el alcalde explicó que también llegó a su cierre la parte comercial, otro de los ejes centrales del evento, y subrayó que el movimiento generado durante todo el mes superó las expectativas iniciales. “El balance es más que positivo, por estas jornadas ya pasaron más de 120 mil personas hasta ahora”, afirmó.

La Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral implicó un mes muy intenso para la ciudad, no solo desde lo organizativo, sino también por las consecuencias positivas desde lo económico y lo turístico. “La ciudad se vio totalmente inundada y se movilizó por toda esta cantidad de gente que estuvo visitando Alem y por todo lo que esto genera”, señaló.

«Sí, admitió Griselda, una docente jubilada de Campo Grande, estuvimos el primer fin de semana y el desfile de carrozas se concentró en unas pocas cuadras. Y la aglomeración no sólo impedía que nos moviéramos. Directamente y para exagerar diría que apenas si se podía respirar. Ojalá el año que viene hagan el desfile en más cuadras así la gente puede distenderse un poco más…»

En las dos primeras semanas con los desfiles por las calles hubo un atiborramiento de multitudes pocas veces visto en Alem. Un virtual colapso para Alem, según admitió el propio jefe comunal.

Así, el sector hotelero y gastronómico trabajaron a capacidad plena durante los fines de semana. “Estuvo lleno todos los días de la fiesta. Los dos primeros fines de semana incluso colapsó la ciudad, fue más de lo que esperábamos”, reconoció.

El contexto es claro: tanto Oberá (con su Jardín Bíblico) como Alem con su Fiesta Nacional y Capioví con sus figuras representativas de Navidad pasaron a formar parte del circuito de turismo religioso que crece día a día no solo en Argentina sino en el mundo. Así como existen peregrinaciones a diversas partes para visitar sitios sagrados (templos, santuarios, rutas de peregrinación) por motivaciones espirituales, culturales o históricas. Esta forma antigua de turismo busca la conexión mística, participación en rituales o admiración arquitectónica así también esta celebración tan significativa en el mundo cristiano congrega a personas de muchos lugares.

«Es así -dijo Sebely- la Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral recibió visitantes de provincias como Chaco, Corrientes, Formosa, Córdoba y Mendoza, además de turistas provenientes de Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile. Somos parte de la ruta del turismo religioso, y eso también nos incluye dentro del recorrido de muchísima gente que nos visita”.
Y ese es el desafío: tener la infraestructura capaz de soportar y atender ese aluvión. “Tratamos de dar un buen servicio, una bienvenida cordial, mostrar todo lo que tenemos y que puedan disfrutar este parque temático que nos identifica como la Ciudad de la Navidad”.
De cara al futuro, Sebely anticipó que la próxima edición tendrá un significado especial. “Este año cumplimos 30 años de la Fiesta Nacional de la Navidad y 99 años de la ciudad. El año que viene serán 31 años de la fiesta y los 100 años de Alem”, señaló, adelantando que será una edición con una puesta en escena aún mayor.

Finalmente, el intendente agradeció a todos los equipos de trabajo, a los visitantes y deseó un feliz año, invitando a volver a Leandro N. Alem en la próxima edición de la Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral.
En cada rincón de la Argentina y del mundo se celebró la Navidad de una manera diferente. Pero sin lugar a dudas hay un lugar que en nuestro país es el más destacado cuando hablamos de esta celebración tan cara a los sentimientos de la cristiandad. Esa ciudad es Leandro N. Alem, que está ubicada al sur de la provincia de Misiones y distante a 90 km de la ciudad de Posadas. En ese lugar se respira Navidad durante todo el año y sus habitantes lograron crear una fiesta que por sus características es única en su estilo en nuestro país y muchos la destacan como un referente en Sudamérica junto a Gramado en Brasil.

Leandro N. Alem fue la primera ciudad de Misiones en comenzar a celebrar la Navidad de una manera diferente y a lo largo de estos treinta años esta fiesta no ha dejado de crecer, y se ha transformado en un evento único en su tipo en nuestro país. La originalidad de sus propuestas culturales, la exquisitez de su decoración y la jerarquía de sus espectáculos la han transformado en una de las grandes populares de la Argentina, que convoca anualmente a miles de visitantes de todo el país y del exterior.
UN POCO DE HISTORIA
La Fiesta de la Navidad comenzó a celebrarse en la ciudad de Leandro N. Alem en el mes de diciembre de 1995. En aquellos inicios, la fiesta tenía rango provincial y daba tímidamente sus primeros pasos a una tradición que se consolidaría con el paso del tiempo.
El alto componente inmigratorio de su población, hizo que converjan en ella una multiplicidad de credos cristianos que ronda la treintena de denominaciones, para una población que supera a los 40 mil habitantes.

La génesis de esta celebración, tuvo como motivación reunir a todas las comunidades religiosas, en torno a uno de los hechos más trascendentes que tiene el calendario litúrgico cristiano. En sus orígenes, la fiesta estuvo circunscripta casi exclusivamente a la realización de encuentros corales de música cristiana, lo que eran alternados con presentaciones teatrales y la decoración de las principales avenidas y el emplazamiento de un gran pino navideño en el centro de la ciudad. Desde aquella fecha fundacional, esta celebración sufrió diferentes cambios en cuanto a su faz organizativa; hasta que en 2011 se la relanzó nuevamente. Para cumplir con esta tarea, los organizadores creyeron que era necesario ampliar la base de sustentación de este evento e invitaron a todas las iglesias locales, y a diferentes personas e instituciones de la comunidad de Alem (escuelas, cooperativas, artesanos, ONG, ballets, clubs, etc.) a que se sumaran a esta propuesta. La adhesión que cosechó de todos estos actores sociales hizo que la fiesta logre el brillo que finalmente alcanzó.
Tal fue el éxito que tuvo la fiesta desde su relanzamiento, que el 6 de diciembre de 2013 mediante Resolución Nº 508 del Ministerio de Turismo de la República Argentina y luego de su aprobación en el Congreso de la Nación, esta celebración obtiene el título de Fiesta Nacional de la Navidad.
EL ÚNICO PARQUE NAVIDEÑO DEL PAÍS CON PROPUESTAS INCREÍBLES
La Fiesta Nacional de la Navidad cuenta con un parque temático dedicado exclusivamente a conmemorar esta celebración. Este espacio de 4,5 hectáreas enclavado en el corazón de la ciudad está rodeado de un entorno natural de singular belleza.

Por sus características este es el único parque temático exclusivamente dedicado a la navidad que existe en nuestro país, y que tiene además de sus pabellones dedicados a la religiosidad, toda la alegoría del Papá Noel Litoraleño.
Quienes ingresen al parque, encontrarán un primer módulo destinado al “Antiguo Testamento”. En ese espacio se recrean a través de esculturas e infografías los principales hechos que van desde la creación hasta los profetas que anunciaron la llegada del Salvador. En este sector se pone especial énfasis en la historia del hombre y su caída permanente en pecado, y cómo el pueblo que había sido elegido por Dios, había flaqueado tantas veces y a partir de esto la necesidad de un Salvador que los redimiese. Quienes pasen por este espacio, podrán encontrar un ámbito escenográfico sorprendente donde aparecen cronológicamente personajes como Adán y Eva, Caín y Abel; Noé y su arca, la Torre de Babel, Sodoma y Gomorra, la esclavitud en Egipto, Moisés y los diez Mandamientos, la travesía a la Tierra Prometida, y los primeros Reyes y Profetas.

Siguiendo con el recorrido, se llega a otro módulo denominado “La vida en los tiempos de Jesús”. En este sector se muestra cómo vivían los judíos al momento del nacimiento del Salvador. La vida social, el comercio, la arquitectura y la religión son solo algunos de los tópicos que se abordan en este espacio donde además se recrean las principales escenas de los Evangelios: la anunciación del ángel a María y a aparición en sueños a José, el empadronamiento, y nacimiento. El lugar muestra objetos, esculturas, edificaciones y hasta un establo con ovejas que son visitadas por los más pequeños. Cabe destacar que todas estas muestras cuentan con visitas guiadas, las que están a cargo de personas que pertenecen a los diferentes cultos cristianos de Alem.

Cuando hablamos de colecciones de pesebres en el mundo hay varias referencias. Así por ejemplo el Vaticano tiene una exposición de pesebres que reúne a cien piezas, mientas que en Málaga España hay un museo que tiene más de setenta belenes. Muy lejos de esa cifra, la ciudad de Alem a logrado reunir a más de trescientas escenas del nacimiento, que provienen de los cinco continentes albergando la mayor muestra de pesebres del plantea. Existe un pabellón dentro del parque temático que se denomina “Muestra de pesebres del mundo”, donde se puede apreciar la historia del nacimiento de Jesús a través de múltiples culturas. Pesebres asiáticos, africanos, europeos y americanos forman parte de esta gran colección, cuyas piezas fueron fabricadas en los talleres de la fiesta o adquiridas en el país y en el exterior.

Para los más pequeños hay todo un sector dentro del parque dedicado al Papá Noel. La Fiesta Nacional de la Navidad del Litoral, no ha sustraído a este personaje de la celebración, por cuanto forma parte de la fantasía que tienen los niños; pero le ha otorgado el lugar que tiene que ocupar, e inclusive le dio una vuelta de tuerca, adaptándolo a las costumbres de Misiones. Este Papá Noel, es inmigrante y se vino a vivir a la tierra colorada hace muchos años y aquí tuvo que acostumbrarse a un nuevo clima, y por ende a una nueva vestimenta; e inclusive hasta aprendió a tomar mate y tereré. La alegoría del Papá Noel Misionero se recrea en dos espacios dentro del parque. En uno de ellos está su “Fábrica de Juguetes” y en otro, se encuentra su casita que es un chalet con todas las dependencias (sala, comedor, dormitorios, cocina y baño). Y es en ese lugar donde este simpático personaje recibe las cartitas de los niños.

Luego del recorrido por las diferentes muestras temáticas, los turistas pueden acceder a los módulos donde se encuentran la “Expo comercial y de artesanías” en la cuales se ofrecen bienes y servicios vinculados a la navidad. Los espacios para las muestras fueron creciendo exponencialmente a lo largo de estos años, debido al gran interés que ha adquirido la fiesta. Artesanos y expositores de diferentes lugares de la provincia y del país se contactan para tener su stand y vender productos relacionados con esta celebración. Debido a la gran convocatoria, para este año, se ha sumado un nuevo pabellón en el que se ha sectorizado la parte comercial separándola de la navideña.
Quienes visitaron el predio de la Fiesta Nacional de la Navidad durante el mes de diciembre, pudieron disfrutar además, de una amplia oferta gastronómica en cada uno de los más de cuarenta puestos que están distribuidos a lo largo de 4,5 hectáreas. Con variedad de sabores y precios, los stands que ofrecen exquisitos platos se ubican tanto al aire libre como en espacios cubiertos.
Fuente Municipalidad de Alem y MOL








