La «Ley de Modernización Laboral» modifica indemnizaciones, vacaciones, salarios, crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar despidos y elimina estatutos especiales
Al cierre de las sesiones extraordinarias y gracias al apoyo de casi todo el arco político de la oposición dialoguista, el oficialismo logró sancionar la controvertida reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. El Senado convirtió en ley la ReformaLaboral impulsada por las autoridades nacionales luego de una sesión marcada por acusaciones cruzadas, cuestionamientos constitucionales y advertencias sobre una posible judicialización. El oficialismo reunió la mayoría absoluta y aceptó la eliminación del artículo 44, que modificaba el régimen de licencias por enfermedad.
La idea es poner en marcha, a partir de marzo, cambios sensibles en indemnizaciones, salarios, vacaciones y otros aspectos de la relación entre empleados y empleadores.
El Presidente planteó el cambio de la legislación como uno de los pilares de su gestión desde el inicio, con el argumento de que era necesario para «terminar con la industria del juicio» y reducir la alta informalidad del mercado laboral (cerca del 40%) y con ello, además, la falta de aportantes para las cajas previsionales. No obstante, tuvo que esperar a ganar las elecciones de medio término -un objetivo que llegó a estar en duda- para contar con más diputados y senadores propios y sumar aliados.
La iniciativa volvió a la Cámara alta tras los cambios introducidos en Diputados. Con la votación final, el Ejecutivo cerró el período de sesiones extraordinarias con una de sus principales apuestas legislativas.

Ese pase de una Cámara a la otra generó que el Senado no tuviera oportunidad de hacer más modificaciones. La votación debía definir si se insistía con la redacción original -que contemplaba el polémico artículo sobre las licencias- o si aceptaba el texto como llegó de Diputados. Lógicamente, el oficialismo fue por la segunda opción.
Contexto parlamentario
El proyecto contó con 42 votos afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones. El rechazo fue de la bancada peronista y los tres de Convicción Federal. Al igual que en ocasiones anteriores, el ministro del Interior, Diego Santilli, se instaló en el palacio para seguir de cerca la sesión y asegurarse de que todo marchara de acuerdo al plan del oficialismo.
La Libertad Avanza logró así retener el apoyo que le habían dado la UCR, el PRO y, sobre todo, los bloques que responden a gobernadores en el primer debate. Y es que para llegar a la sanción de la ley el Gobierno tuvo que poner el tema a votación en tres ocasiones y conceder, en ese trayecto, más de 50 modificaciones sobre el texto original para asegurarse la mayoría.

Ciertamente, el Gobierno nacional logró un tratamiento verdaderamente expreso para una ley con más de 200 artículos. Si bien la iniciativa tuvo dictamen de comisiones por primera vez en diciembre, la jefa del bloque LLA, Patricia Bullrich, convenció a la Casa Rosada de esperar a febrero para construir una mayoría sólida y, finalmente, el oficialismo consiguió resumir el debate y aprobar la reforma en menos de un mes.
Qué propone la Reforma Laboral
La Reforma Laboral introduce cambios estructurales en el régimen de trabajo. Entre los principales puntos se destacan:
- Modifica el cálculo y la modalidad de pago de indemnizaciones.
- Crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar despidos.
- Amplía el período de prueba.
- Implementa un banco de horas en reemplazo del sistema tradicional de horas extras.
- Flexibiliza el régimen de vacaciones.
- Deroga estatutos y convenios especiales, entre ellos el del periodista profesional.
- Mantiene sin cambios el esquema de licencias por enfermedad tras eliminar el artículo 44.
El oficialismo sostuvo que la norma apunta a reducir la litigiosidad y fomentar la registración laboral. La oposición afirmó que abarata despidos y recorta derechos.

Más allá de la litigiosidad (amparos y planteos ante la Justicia que cuestionen la constitucionalidad de la norma) la pregunta que queda es sencilla: ¿se crearán más empleos al amparo de la nueva ley?
La respuesta no parece estar en el Congreso ni en los estrados judiciales.
La realidad muestra una coyuntura de muy bajo vuelo en la actividad económica para suponer que se viene un aluvión de inversiones, y que aparezcan señales de que la demanda crece y por ende a que los empresarios lancen sus proyectos donde se crearían nuevos empleos.







