Un trabajo de comparación mostró que veranear en las playas atlánticas de Argentina tiene un costo bastante similar a los valores del sur brasileño. Punta del Este es otra cosa y -como casi siempre- Uruguay es el lugar más caro de la región
Un milho na praia cuesta unos 4 mil pesos argentinos. Un choclo en la playa de Mar del Plata sale 5 mil pesos. Esto es, un 25% más. Es una diferencia a favor de Florianópolis por caso, pero no una discrepancia como llegó a existir en otras épocas del doble o triple de valor. Así lo señaló un informe de La Nación que comparó valores entre los lugares más populares como destinos turísticos. Hay casos en que no sin sorpresa, la playa argentina tiene precios más accesibles, tal el caso de los churros: media docena en Brasil sale 10 mil pesos y en Mar del Plata cuesta 7000 (un 42% más barato aquí).

Así, aunque falten otros productos y servicios para tener una comparación completa, los datos revelan una situación de bastante equiparación entre los dos destinos veraniegos preferidos de miles de argentinos.
Una hamburguesa completa en un parador en Mar del Plata sale unos 17 mil pesos y en Brasil 14.525 pesos (esto es casi un 19 por ciento más barata en Brasil) y en el caso de un plato de rabas en un restaurante en Mar del Plata sale 32 mil pesos mientras que en Brasil sale 26.855 pesos y eso es un 19 por ciento más económico.
En definitiva, como resumió la nota: Luego de un 2025 sin saltos inflacionarios, la costa atlántica muestra números “razonables” en relación a otros veranos, en cambio, Brasil dejó de ser una oportunidad perfecta para el bolsillo de los argentinos, a diferencia de la temporada pasada, cuando el tipo de cambio resultaba ventajoso. Punta del Este vuelve a concentrar los valores más altos, pero la brecha dejó de ser tan marcada.

Hay pocos casos en que el producto tiene una verdadera diferencia: tal el caso de la cerveza: una porción en Mar del Plata sale unos 5000 pesos y en Brasil 3250 pesos y eso es un 53 por ciento más barato.
Finalmente, la nota acotó que en los productos de supermercado es donde más se nota el alza, destacan los habitués, mientras que en gastronomía y en hotelería, por la exención del IVA con pagos a través de tarjetas de crédito y débito extranjeras o mediante transferencia electrónica de fondos provenientes del exterior, los argentinos aseguran que terminan abonando cifras similares que en Buenos Aires, sobre todo en restaurantes. A la eliminación del IVA se suman los descuentos que ofrecen bancos en muchos locales gastronómicos.
Es claro que -como casi siempre- Uruguay está más caro que sus vecinos.
Pero muchos optan por ir a Punta del Este por su sentido de figuración que conlleva estar en una de las playas más cotizadas de Sudamérica y por ende, los precios (siempre más costosos) no implican un impedimento: pertenecer cuesta.
Fuente La Nación







