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miércoles, febrero 25, 2026

Balero Torres cuenta cómo es su Dios

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Eduardo Torres acerca sus convicciones más íntimas acerca de sus cosmovisión. La novela Y, finalmente Dios se arrepintió tiene esos condimentos y aquí están en una segunda parte, algunas de esas consideraciones. Imperdible

 Uno de los aspectos que se destacan (en la obra) es la cuestión filosófica y la misoginia ¿qué impresión le quedó después de averiguar que había tanto odio, desprecio, aversión o prejuicio arraigado hacia las mujeres simplemente por ser mujeres? ¿Ha cambiado? ¿Puede cambiar?

Sería interminable describir los actos violencia contra de las mujeres; basta imaginar costumbre de la mutilación de parte de los genitales de niñas, costumbre ancestral en muchos países y que, incluso, se practicó y practica en América. El casamiento obligado de niñas con adultos mayores; la costumbre de que la viuda sea incinerada junto al cadáver de su esposo, la violencia social y doméstica, los femicidios, la explotación sexual y muchas conductas repudiables persisten en el tiempo. Pero, en honor a la verdad, hay que reconocer que, en la historia de la humanidad, las primeras diosas femeninas se asocian a la fertilidad y están ligadas a tierra, la maternidad y la fecundidad como dije anteriormente. La primera diosa importante y primordial fue Gea. Esta denominación varía de acuerdo a las distintas culturas, de manera que en todas ellas existieron diosas mujeres primigeniamente. En la antigua Grecia la diosa primordial, se la conocía como Rea, madre de los olímpicos y en las medidas que las sociedades se van modificando culturalmente, se produce un cambio en el panteón, donde Rea es desplazada y sustituida por Zeus y los dioses olímpicos, ocupando las deidades femeninas un rol secundario. Este accionar es un reflejo de la evolución de la sociedad hacia una sociedad patriarcal, como era Grecia en los siglos VIII y VII A.C.

Rea una de las primeras diosas

¿Dónde aparece ese trato diferente?

En la obra, destaco que las religiones en general y la católica en especial, fueron intolerantes y despiadadas. Además de la misoginia no aceptaron las disidencias doctrinales y filosóficas, muchos de los cuales, podrían haber enriquecido a la o las religiones, muchos fueron acusados de heréticos, por lo que sufrieron persecuciones y en muchos casos fueron asesinados. Cuando la Iglesia es reconocida y aceptada por los emperadores romanos, dejaron de ser víctimas de la persecución para, inmediatamente, pasar a ser victimario. Los emperadores transformaron al catolicismo en una institución con los vicios terrenales, disfrazando el amor, la humildad y misericordia por la ambición por el poder y las riquezas, transformamos a las religiones en una estructura burocrática, la cual crecía en poder y en riqueza en la misma proporción que dejaba de lado la esencia del cristianismo y la búsqueda del humilde y del pecador como haría un buen pastor con la oveja extraviada.

¿Y hay más?

Sí. Hay más aún. Dentro de ese contexto, se profundizó la intolerancia dentro de la religión como fuera de ella. A la misoginia, se sumaron la condena a los homosexuales, al saber y el conocimiento, a escritores, médicos y científicos lo que produjo una sociedad estancada, todo dependía de voluntad de la jerarquía de la Iglesia; institución retrógrada y envilecida por el poder y la riqueza.

Gea la diosa griega de la tierra

Ahí aparece el lado más oscuro, ¿puede ser?

Si. A pesar de haber adoptado muchas costumbres y fechas de religiones paganas, como el mitraísmo, el zoroastrismo y otras, de la sabiduría judía y musulmana, tal cual destaco en este libro, la religión católica comenzó a perseguir, apresar, torturar incinerar en la hoguera a cientos de miles de cristianos disidentes, judíos, musulmanes, gitanos y a quien se le ocurra, tarea grata para los domínicos que fueron los diabólicos integrantes de la Santa Inquisición. A estos crímenes hay que sumarle la persecución y quema de brujas iniciada por los católicos y a los que se sumó con mayor entusiasmo los protestantes, quienes al generar el cisma dentro del catolicismo evitarían cometer sus errores. En este caso no lo lograron porque quemaron más mujeres acusadas de brujerías

La inquisición fue llevada adelante por la orden de los domínicos

¿Se persiguió el saber?

Sí. Con cada disidente incinerado, científico o médico que usara métodos científicos, con cada judío o cada musulmán, se incineraba inteligencia, capacidad, sabiduría, culturas milenarias, saberes, conocimientos. Es decir que no resultaba una casualidad que hayan quemado cientos de miles de libros en enormes fogatas públicas; libros cuya posesión también era motivo para ser incinerado. No menos cruenta y sangrienta fueron las cruzadas que se implementaron con un fin loable y espiritual, en beneficio de la la fe cristiana y la protección de los peregrinos a Tierra Santa. Pero debajo de esas falsas intenciones, subyacía la aspiración por la riqueza, el poder y la insaciable sed de sangre, situación que generó crímenes masivos, aberraciones propias de mentes atormentadas que asustan y sorprenden que la crueldad pueda llegar a esos extremos que se conocen cuando se detallan las acciones criminales que se cometieron en nombre de la fe en Dios y de las riquezas, esencialmente. Este comportamiento se repetirá durante la evolución de la civilización, si así se le puede denominar, siempre en el marco de la ¨piadosa¨ bendición  y, también, de la activa participación de las religiones.

¿Hubo persecuciones?

Sí. El origen de las cruzadas y de la inquisición comenzó cuando el papa decidió combatir a los cátaros, donde las torturas fueron perfeccionadas para lograr que la muerte sea una opción menor y deseable ante la crueldad de los tormentos, siempre en nombre de la santa religión, y como el demonio se podía presentar de cualquier modo, no respetaron la vida de niños, ancianos mujeres y obviamente de todos los hombres.

Y allí entra el tema del albedrío y la maldad, ¿puede ser?

Conociendo estos y otros comportamientos de la religión, destaco en el capítulo 1 del libro, una supuesta conversación, cuando Jesús pregunta el motivo de preocupación y decepción que mostraba el Padre con la humanidad y, entre otros temas, ante un comentario de Jesús: Dios le pregunta si creía en el mal y en consecuencia en el diablo. La repuesta del Hijo es que en realidad no creía en la existencia del diablo, que cada individuo era responsable de su conducta. Dios, sorprendido, le pregunta las razones por no creer en el demonio y Jesús, contesta: No creo, porque tengo fe en vos y, niego la existencia de un ángel caído que se convierte en diablo, en el mal, porque si fuese así, debo dejar de creer en tu omnipotencia y que sos el único que está por encima de todos y, tendría que aceptar que hay otro que disputa tu poder, tu presencia y sapiencia, y que, lo peor, es que está ganado la batalla, porque la mayoría de los hombres y mujeres responden más al mal que al mensaje que dejaste con mi obrar y mi crucifixión.

¿Cómo llegó al final de la obra?
Escribir este libro me dejó exhausto y angustiado. La historia de la deuda externa argentina y la del cristianismo, genera estas sensaciones, pero es pertinente conocerlas para tomar conciencia de una cruda y oscura historia escondida debajo de la alfombra. Tal vez, esta angustia que genera el conocimiento de sucesos tan graves, nos impulse a tratar o colaborar a mejorar a la humanidad y al planeta, si ya no es tarde. No podemos confiar nuestro futuro y el del planeta en las actitudes hipócritas de la dirigencia en general, ni en los responsables del poder real, los fondos inversiones, el sistema financiero internacional. No podemos confiar en los mensajes de paz de los dirigentes mundiales cuando simultáneamente generan conflictos para vender las armas que fabrican. Y, lamentablemente, no podemos confiar en el accionar ni la efectividad de las religiones, aún con todos los esfuerzos realizados por el extinto papa Francisco y los que está realizando el actual pontífice León XIV. Ellos cargan con la pesada y en muchos casos criminal y corrupta historia de los pontífices del pasado reciente y de de los mismos orígenes de esta investidura, con excepciones destacadas pero escasas

La teoría del big bang o gran explosión inicial es una de las formas de epxlicar la existencia del universo. Pero no contradice a la religión

Ha puesto el ojo sobre todo en la iglesia …

La Iglesia está llena de pecados imperdonables, desde negocios financiero como el lavado de dinero obtenidos de acciones ilícitas y en muchos casos aberrantes cometidas por el Banco Ambrosiano; acciones que convirtió al Vaticano en un paraíso fiscal. Desarrollaron y/o toleraron la prostitución masculina dentro y fuera de la Santa Sede. Fue una religión homofóbica, cuando la mayoría de sus dignatarios fueron y son homosexuales. Avalaron a los Legionarios de Cristo liderado por el cura mexicano Marcial Maciel, enriquecido por corrupción y responsable de cientos, sino de miles de abusos sexuales y de servidumbre, corrupto y protegido por décadas por los papas Paulo VI y Juan Pablo II, este último lo recibía con honores y lo consideraba merecedor de atenciones especiales. Se repitió esta conducta de ocultamiento y negación de todos los millares de actos de pedofilia que ocurrieron en numerosas diócesis a lo largo y ancho del planeta. Ocultamiento que cumplía la Congregación para la Doctrina de la Fe, sucesora de la antigua Congregación del Santo Oficio, a cargo del cardenal Ratzinger, posteriormente nominado papa Benedicto XVI . Esto puede sorprendernos, pero si investigamos el comportamiento de numerosos papas en la historia podríamos asquearnos y alarmarnos cuando muchos de ellos fueron canonizados. En la obra se destaca, a modo de ejemplo, una síntesis de algunos ellos.

Marcial Maciel recibió la protección especial del papa Juan Pablo II a pesar de las denuncias en su contra

Pero se considera un hombre de fe, ¿verdad?

Mi experiencia me transformó en un hombre que no cree en las religiones, pero respeto a los fieles, a los curas, pastores y demás miembros de las Iglesias que cumplen con la doctrina de Cristo. Mientras perdía la credibilidad en estas instituciones aumentaba mi fe. Creo y confío en un en Dios lleno de amor, en ese ser superior a quién lo decepcionamos cotidianamente. Mi Dios es el mismo Dios de los musulmanes, de los judíos, de los hindúes, de los chinos, de los pueblos originarios, de Gea, de Rea, de Zeus y todos los dioses y si, verdaderamente tuviésemos fe, estoy seguro que el mundo, la tierra y la humanidad, no estarían como se encuentran ahora. Debo decir que mi fe es inmutable, porque nunca me defraudó y, tal vez, la definición de Dios que hizo Baruch Spinoza, se asemeje a la idea de Dios.

La primera parte de la nota está en

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