La idea es sencilla: hay que transformar de manera controlada una serie de residuos orgánicos (restos de frutas, verduras, yerba, café) en abono rico en nutrientes para plantas. La vieja frase de la química: nada se pierde todo se transforma quedó evidenciado en esta práctica sustentable

En Oberá, se llevó adelante una jornada de capacitación en compostaje urbano, orientada a promover prácticas sostenibles en el manejo de residuos orgánicos. La actividad se enmarcó en las acciones del Mes del Compostaje en Misiones, impulsadas en cumplimiento de la Ley Provincial XVI N° 184, que promueve esta práctica como una herramienta clave para la gestión ambiental.
“En las ciudades, cuando hacemos un manejo de pequeños volúmenes de residuos domiciliarios, contamos con poco espacio y requerimos mantener cierta estética e higiene, para que el compostar sea algo sostenible en el tiempo, deberemos recurrir a sistemas cerrados, contenedores, tachos o artefactos a los que llamaremos compostera”, indicó Agustín Colson, técnico de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA

La capacitación estuvo a cargo de la ingeniera Paula Álvarez, del Instituto Misionero de Biodiversidad (Imibio), quien brindó herramientas teóricas y prácticas para la correcta implementación del compostaje domiciliario.
En este contexto, el médico veterinario Herbert Castellanos destacó la importancia de incorporar esta práctica en los hogares. “Estamos en el marco del mes del compostaje, que va del 22 de marzo al 22 de abril, sumándose a estos talleres de capacitación en compostaje domiciliario. Es una herramienta muy importante, ya que aproximadamente la mitad de los residuos que generamos en nuestros domicilios es orgánica y puede ser aprovechada para producir abono y devolver fertilidad al suelo, colaborando con el ambiente”.
Hasta un tercio de los residuos urbanos pueden transformarse en compost







