Se trata de dos hermanos de Mar del Plata. Alvaro y Valentín Sampedro. La llamaron Yací y quieren competir a nivel internacional con otras similares de té y café. La yerba mate es orgánica, no lleva azúcar ni colorantes y busca crecer al amparo del consumo de figuras populares del deporte

Este es el contexto: existe un marcado por el crecimiento del consumo de bebidas naturales y funcionales y con ese marco, los hermanos Álvaro y Valentín Sampedro lanzaron YACÍ, una gaseosa enlatada elaborada a base de yerba mate orgánica, sin azúcar, sin colorantes y con criterios de sustentabilidad, desarrollada y producida en Mar del Plata, con el objetivo de posicionar a la infusión más emblemática de la Argentina en el mercado internacional.
Qué dice la información oficial: «Yací es una bebida argentina gasificada, 100% natural, vegana y sin azúcar agregada, elaborada a base de yerba mate orgánica y enfocada en la sostenibilidad. Viene en lata de 354ml y tres sabores con nombres muy típicos e ineludiblemente argentinos (Iguazú, Patagonia, Pampa), que ofrecen energía antioxidante y un perfil saludable para el mercado global».
La iniciativa nació mientras los fundadores se encontraban estudiando y viajando por Europa, donde advirtieron que el mate ganaba visibilidad y aceptación fuera del país, impulsado tanto por tendencias de consumo saludable como por la exposición cultural generada por figuras del deporte.
Quién a estas alturas puede negar el impacto de un Lionel Messi viajando, yendo a una práctica o simplemente mirando un partido de pibes con su equipo matero a cuestas. Todo ello trajo un efecto arrastre muy significativo.
En ese recorrido, los hermanos Sampedro observaron que la infusión era percibida como un producto natural, asociado a la energía, el bienestar y un estilo de vida activo, pero con escasa oferta de productos industrializados de origen argentino.

De regreso en su ciudad natal, los hermanos comenzaron a trabajar en el desarrollo de una bebida que mantuviera la esencia de la yerba mate y, al mismo tiempo, se adaptara a los hábitos de consumo globales. Tras casi un año de pruebas y ajustes, lograron una fórmula estable y definieron una identidad de marca con anclaje cultural. El nombre YACÍ remite a la diosa Luna de la mitología guaraní, asociada al origen legendario de la yerba mate y al valor simbólico de la infusión como gesto de amistad y comunidad.
En la página web de la firma dice: «Somos YACÍ, nos gusta la vida sana y creamos una bebida natural a base de yerba mate orgánica, una planta originaria de Sudamérica.
«Elegimos consumir productos veganos, saludables y sin agregados de azúcar por eso nuestra bebida es 100% natural y te ayuda a cambiar tu estilo de vida por uno más acorde a las necesidades de las nuevas generaciones.
En YACÍ estamos comprometidos con el medio ambiente y por eso decidimos crear un producto sustentable para que llegue a tus manos con todas las cualidades nutritivas de la yerba mate».
No se trataba de su primer emprendimiento juntos, ya que antes habían fundado una agencia de marketing y también administran un balneario en la Ciudad Feliz.
La idea se les ocurrió mientras estudiaban y viajaban por Europa (Alvaro realizó un Máster en Negocios en Madrid y Milán, mientras que Valentín completó un Máster en Innovación y Emprendedurismo en Londres). Allí vieron que, de la mano de celebridades deportivas como Lionel Messi, el mate se hacía cada vez más popular en el exterior, donde se lo considera una bebida natural y energizante.

Y en la página web le ponen una historia para profundizar el efecto natural y mitológico de la yerba mate: «Cuenta la leyenda, que una noche Yací, la luna, bajó a la tierra tomando forma de mujer iluminando el curso de los ríos color plata. Mientras recorría distraída la selvática vegetación, se vio sorprendida por la presencia de un peligroso yaguareté. Afortunadamente, un anciano guaraní que por allí pasaba, salvó la vida de Yací ahuyentando al peligroso felino. En agradecimiento, la luna se presentó en sus sueños y a modo de ofrenda le entregó una desconocida planta, cuyas hojas, luego de ser tostadas y molidas, lograrían una deliciosa infusión. Así nace la yerba mate, saludable bebida para revitalizar el cuerpo y compartir en comunidad».

De vuelta en su ciudad natal, comenzaron a desarrollar la fórmula y la marca de esta nueva bebida, cuyo nombre homenajea a Yací, la diosa Luna en la mitología Guaranítica. Según cuenta la leyenda, esta diosa fue salvada de un yaguareté por un guerrero guaraní. Y en agradecimiento, YACÍ le regaló al guerrero una planta de Caá (yerba mate), enseñándole a preparar la infusión (con agua fría) para compartirla como símbolo de amistad y hermandad junto a su pueblo.
Con una estructura que alcanza los 30 empleados, la empresa proyecta para 2026 superar el millón y medio de unidades producidas, en línea con una estrategia que prioriza primero la consolidación en el mercado interno y, en una segunda etapa, la expansión internacional hacia Latinoamérica y Estados Unidos. El foco está puesto en mercados donde ya existe una base de consumidores familiarizados con el mate o interesados en bebidas funcionales de origen natural.
Siempre tomando como base a la yerba mate (Ilex paraguariensis) y luego de casi un año de ensayos, los emprendedores lograron tres combinaciones de sabores que remiten a diferentes regiones del país: Iguazú (con limón y jengibre); Pampa (con menta y hierbas) y Patagonia, con frutos rojos.

De vuelta en su ciudad natal, comenzaron a desarrollar la fórmula y la marca de esta nueva bebida, cuyo nombre homenajea a Yací, la diosa Luna en la mitología Guaranítica. Según cuenta la leyenda, esta diosa fue salvada de un yaguareté por un guerrero guaraní. Y en agradecimiento, YACÍ le regaló al guerrero una planta de Caá (yerba mate), enseñándole a preparar la infusión (con agua fría) para compartirla como símbolo de amistad y hermandad junto a su pueblo.
Siempre tomando como base a la yerba mate (Ilex paraguariensis) y luego de casi un año de ensayos, los emprendedores lograron tres combinaciones de sabores que remiten a diferentes regiones del país: Iguazú (con limón y jengibre); Pampa (con menta y hierbas) y Patagonia, con frutos rojos.
Hay antecedentes y no todos favorables: En 2003, Coca Cola lanzó su propia versión de gaseosa de mate, con la marca Nativa, pero tuvo que discontinuarla un año más tarde por falta de ventas.
Alianzas estratégicas
Una vez desarrollado el producto y la marca, los hermanos se aliaron a otras empresas marplatenses para escalar la producción y distribución en el mercado local. «Diseñamos un esquema de inversión directa e indirecta, con la participación de empresarios de trayectoria como la familia Cabrales (famosa por sus cafés) y los hermanos Chevalier de Laboratorios Gihon. La relación surgió a partir de un vínculo previo y se consolidó tras la presentación de nuestro plan de negocios», explicaron Alvaro y Valentín Sampedro.
Cada socio cumple un rol definido dentro del proyecto. Cabrales S.A. aporta su estructura de logística, ventas y distribución; Gihon se encarga de la producción, el desarrollo y el control de calidad del producto; y los Sampedro se ocupan del desarrollo de marca y la estrategia de comunicación, apalancados en su experiencia previa como fundadores de una agencia de marketing.
La producción y el envasado se realizan en Mar del Plata, donde también se encuentran el laboratorio de calidad y el centro de distribución.

Un esquema similar de alianzas estratégicas les permitió a los fundadores de YACÍ llegar con su producto a tiendas, supermercados y comercios gastronómicos en todo el país, a partir de acuerdos con firmas como Cencosud, Coto, Axion, Mercadolibre, Pedidos Ya, y Rappi.
Actualmente se comercializan en el mundo varias marcas de bebidas en base a Yerba Mate, como Materva (brasileña), elaborada en Miami y muy popular entre la comunidad latino-estadounidense; y Club Mate, que se vende en Europa; pero ninguna se produce en Argentina.
La bebida se consigue en Mercado Libre a unos 2100 pesos la unidad.
Fuentes: iProfesional y agroempresario.com








