16.7 C
Posadas
sábado, septiembre 12, 2026

De Posta: El movimiento formación cristiana de jóvenes cumplió 54 años

Ultimas Noticias

A comienzos de los años 70, un cura llegado de Entre Ríos y acobijado por el monseñor Kemerer se animó a lanzar un movimiento de formación cristiana para jóvenes solteros. Ya existían los cursillos de cristiandad De Colores, pero era para personas casadas o mayores. Gabriel Batello (así se llama) decidió que era el turno para los muchachos: desde un jueves al anochecer hasta el domingo a la nochecita los participantes asistían a una formación cristiana única

“Tal vez llame la atención / esta vida que llevamos / Tal vez se pregunte el mundo / por qué nos llamamos laicos / Somos laicos porque un día / recibimos un llamado / y salimos al mundo / tratando de conquistarlo”.

El padre Gabriel Batello en una foto de 2010. Vivió varios años en Misiones e impulsó el movimiento De Posta

Así comienza el poema Apóstoles del siglo XX y es como una carta de presentación de un movimiento de formación de jóvenes en el cristianismo profundo hace más de medio siglo. Empezó en 1972.

El impulsor de esta movida se llama Gabriel Batella y era un cura que estaba en Entre Ríos, pero por cuestiones de la época, tuvo que trasladarse a Posadas. Aquí, el obispo Jorge Kemerer lo acobijó y él empezó a moverse a sus anchas.

Un ejemplo de organización de jóvenes para su formación critisana. Año 1975 Fátima

Su primer centro de operaciones fue la Parroquia Inmaculada Concepción del histórico barrio Villa Urquiza. Allí, un grupo juvenil muy potente le dio cabida a la iniciativa de Batello. ¿Qué buscaba? Un equivalente de los Cursillos de cristiandad de Colores: un retiro y convivencia cristiana que durara tres días donde se buscaba formar a los participantes (llamados cursillistas) para llevar el Evangelio a sus ambientes cotidianos de trabajo, familia y sociedad (etapa conocida como el «Cuarto Día”). Había llegado importado de España de la época más dura del franquismo. Y sin embargo, en Argentina prendió y bien.

“Hoy no salmos al ruedo / de aquellos circos romanos / a enfrentar gladiadores / sin más armas que las manos /  a luchar como las fieras / para morir destrozados / mientras el pueblo gritaba / ‘¡Muerte a los cristianos!”

Fue una época difícil en sus comienzos hay que admitirlo.

Batello cumplió 85 años en 2026

Más allá de las buenas intenciones, la Argentina estaba convulsionada. Había guerrilleros y bombas por las calles. Los muchachos aparecían barbudos y el marxismo imperante impulsaba el nihilismo, mezclado con un ateísmo militante. En ese contexto, Batello quería una formación que implicaba verdaderos “misiles” de información que shockeaban (golpeaban duro) a los jóvenes participantes. La primera charla se llamaba Cosmovisión y era una interpretación de Teilhard de Chardin (el famoso sacerdote jesuita, uno de los mayores sabios del siglo XX) sobre la confluencia entre el Génesis bíblico y la teoría de la evolución. Por eso se incorporaban varios sacerdotes (ver foto Encuentro de 1975): no solo para confesar sino para asistir espiritualmente a los participantes mientras “se les iban abriendo los ojos del saber” y como decía Pablo en una de sus cartas apostólicas: “Dejaban de tomar leche materna para consumir alimentos (espirituales) sólidos”. En una de las ocasiones, un chico llegado del interior más profundo de Misiones (Punchi, le decían) llegó a confesar públicamente: “Debe ser nomás que descendemos de los árboles como los monos, porque yo en mi caso, viví como un mes arriba de un árbol ya que no tenía lugar donde ir”.

“Hoy andamos los caminos / de vaquero  y pelo largo / de remera y de corbata / de traje, overol o saco / Predicando el Evangelio a un mundo casi pagano / y en el circo de la vida / enfrentamos al pecado”.

Con la llegada del gobierno militar, los encuentros De Posta no se amilanaron. Continuaron existiendo. Pero -años después- el dato era claro. Entre los participantes había siempre militares, policías, personal de las fuerzas de seguridad infiltrados entre  los descuidados jóvenes -que iban a formarse un poco- listos para “buchonear” si es que había “actividad subversiva” en los encuentros De Postas. Obviamente, nunca pudieron denunciar nada.

Como la Diócesis era una sola, los jóvenes provenían de todos los lugares de la provincia. Luego, con el paso de los años, Misiones llegó a tener tres Diócesis (Posadas, Oberá e Iguazú).

El volver a la vida diaria (el cuarto día) no era sencillo. Luego de pasar una experiencia tan intensa, muchos sucumbían como en la parábola de las semillas sembradas entre espinos o al borde del camino: las preocupaciones de la cotidianeidad los apartaba.

Hacía falta que fueran varios sacerdotes a los retiros.

Pero -al igual que en la parábola de Jesús- algunas semillas caían en tierra buena y producían al 100, 60 o al 30 por ciento. El padre Ángel Rojas (hoy párroco de San  Cayetano en Posadas) recuerda su paso por el 13° encuentro en San Ignacio, cuando la semilla cayó y empezó a crecer en él con forma de una vocación.

“En cambio somos los mismos / aunque pasaron los años / que ayer era el hermano de Pedro / y hoy hermano de Juan Pablo / Buscamos salvar al mundo / de las garras del pecado / Predicando el Evangelio que Jesús había predicado”.

Sí, el encuentro era intenso y así como muchos salían cambiados para siempre del mismo, había otros que querían ingresar y no podían como Diego Alonso (integrante del trío Los tres del río) ya que era muy gurí para poder participar (se requerían 18 años) y a él le faltaban dos por lo menos y cuando le dijeron que había un lugar fue a buscar sus cosas en su casa. Su mamá no estaba; juntó el bolsito y se fue. No: no había celular ni whatsapp. Esa pobre mujer estuvo todo el fin de semana buscando a su hijo que estaba en Fátima junto con su guitarra.

Batello ejercía una personalidad muy avasallante

O algunos que quizá no entendían el sentido del Encuentro: tal el caso de Carlos “Cucurucho” Rodríguez. “Enfrente a Fátima había una bailanta bien posta los sábados a la noche. No me aguanté, me escapé y me fui a bailar un poco”, confesó en el reciente encuentro.

Hoy Batello tiene 85 años y ya no está más en Misiones.

Hoy, su movimiento llegó al encuentro número 87 (¡sí, 87!) y sigue vivo en pleno siglo XXI.

El padre Oscar Rojas encabezó la misa de los 54 años mientras el faiz tudo Antonio Robledo se encargó de casi todo lo demás

Ahí están algunos reunidos el sábado 5 de septiembre en la parroquia Santa Catalina encabezados por el padre Oscar Rojas y alentados por Antonio Robledo. Una cena donde abundaron las panzas incipientes, calvicies varias y por qué no, muchas canas.

Pero también una gran alegría de volver a recordar momentos únicos. Con el empuje de Antonio Robledo (un auténtico factótum -o como dicen en Misiones, un faiz tudo-) y el párroco de Santa Catalina Oscar Rojas. Bien por ellos.

“Y el mundo piensa que todo / se terminó en el calvario / ¡Debemos ir a gritarles que están tan equivocados / Jesús vive nuestras vidas / bendice nuestras manos y predice su Evangelio / hablando por nuestros labios”

(Las estrofas intercaladas forman parte del poema Apóstoles del siglo X)

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img