Implicancias del acuerdo alcanzado por un grupo de naciones que posee el treinta por ciento del comercio mundial
Tras más de 25 años de negociaciones, el Consejo de la Unión Europea aprobó un acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur), que incluye varias cláusulas diseñadas para calmar el malestar de los agricultores europeos. Pese a las protestas de sectores agrícolas de varios países, y la resistencia de Francia, el voto permitirá a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajar a Asunción firmar el tratado con el bloque integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Los 27 Estados que conforman el bloque comercial europeo alcanzaron la mayoría, pese a la oposición anunciada por países como Francia, Polonia e Irlanda.
Negociado desde 1999, el acuerdo crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo entre la Unión Europea, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, un mercado de más de 700 millones de consumidores.
Para sus detractores, el tratado sacudirá a la agricultura europea con la entrada de productos más baratos y no siempre respetuosos de las normas ambientales de la UE, debido a controles insuficientes. Para sus defensores, como Alemania y España, permitirá reactivar una economía europea debilitada, presionada por la competencia china y los aranceles de Estados Unidos.
¿De qué se trata el Acuerdo?
Es un tratado político y comercial cuyo objetivo es reforzar las relaciones birregionales mediante la apertura de mercados, la cooperación política y el desarrollo sostenible. Su estructura se basa en tres pilares: el político, el de cooperación, orientado al desarrollo económico, social y ambiental; y el comercial, que establece normas para el intercambio de bienes y servicios, la reducción de aranceles y la regulación de inversiones y comercio.
¿Cuáles son sus alcances?
Los dos bloques juntos representan más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global. El Acuerdo crearía un mercado integrado de más de 700 millones de personas.
¿Qué le permite a la Unión Europea?
Le permite obtener acceso preferencial a un bloque que tradicionalmente ha mantenido un alto grado de protección de su mercado, lo que convierte este acuerdo en una oportunidad estratégica para las empresas europeas. Además, contribuye a los objetivos de la UE de diversificar sus socios comerciales, fortaleciendo vínculos con países afines a sus valores democráticos, sociales y ambientales.
¿Cuáles son los beneficios para la región del Mercosur?
Se espera que el Acuerdo impulse el comercio bilateral. Se prevé que las exportaciones de la UE al Mercosur aumenten en un 39%, mientras que las exportaciones del Mercosur a la UE aumentarían en un 17% (48.700 millones EUR y 8.900 millones EUR, respectivamente).
En general se espera que el Acuerdo aumente el PBI de la UE en un 77.600 millones EUR y el del Mercosur en un 9.400 millones EUR de acá a 2040.
La UE eliminaría el 92% de los aranceles aplicados a las exportaciones del Mercosur y otorgaría preferencias adicionales al 7,5% restante (cuotas y preferencias fijas).
En agricultura, liberalizaría el 99% del comercio, eliminando barreras que afectan a productos clave como frutas, vegetales, aceites, pescados, vinos y alimentos procesados. También incluiría grandes mejoras para productos agroindustriales.
La UE concedería los volúmenes de cuota más altos jamás otorgados a un socio comercial.
Con este resultado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene planificado volar a Paraguay y firmar el acuerdo con el Mercosur.
Con incentivos para la inversión y la modernización productiva y una posible integración a las cadenas globales, con costos de producción más bajos y acceso a componentes europeos.
¿Cuáles son los aspectos particularmente relevantes para Argentina?
Que el Acuerdo le permitiría recuperar exportaciones en sectores como biodiésel, aceites, langostinos, cítricos y pesca. Le daría ventajas inmediatas para productos donde Argentina es particularmente competitiva. La eliminación o reducción rápida de aranceles beneficiaría directamente a productos clave del país, como soja procesada, aceites, maní, frutas del Alto Valle, cítricos y pesca, ampliando acceso en sectores donde Argentina es especialmente competitiva.






