Sergio Urribarri deberá pasar ocho años en prisión tras la orden de detención emitida el viernes 4 de septiembre, luego de que la Corte Suprema dejara firme la condena en la causa por corrupción en contratos de publicidad oficial. Hasta último momento intentó posponer la decisión y adujo razones de salud y que se hallaba deprimido. No hubo caso. Tampoco le corresponde la prisión domicialiaria
La jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Beatriz Bértora, confirmó que el exgobernador Sergio Urribarri ya está alojado en la Unidad Penal de Paraná (UP1), provincia de Entre Ríos, con un régimen de convivencia y controles similares a los del resto de los internos.
Urribarri deberá pasar ocho años en prisión tras la orden de detención emitida este viernes, luego de que la Corte Suprema dejara firme la condena en la causa por corrupción en contratos de publicidad oficial. El fallo también alcanzó al cuñado del exmandatario, Juan Pablo Aguilera, y a Pedro Báez, exministro de Comunicación de su gobierno. Ambos recibieron una pena de seis años y medio de prisión en la misma causa por administración fraudulenta en 2022. Tiene 68 años y en principio no le correspondería la prisión domiciliaria.
En su momento, el ex gobernador de Misiones Ricardo Barrios Arrechea recordó el rol de Urribarri en el conflicto con Botnia y cómo los fineses querían traer la pastera a Entre Ríos en principio. «Botnia vino directo a la Argentina, pero se topó con el apetito de funcionarios locales, que no estaban dentro de su programación y sin más, de un saltito se fue a Uruguay.(…) Como castigo a los vecinos uruguayos (que por supuesto aceptaron a Botnia “sin condicionamientos”) se cortó el puente Gualeguaychú/Salto por varios años. Increíble en cualquier país, salvo en la Argentina».
Hoy ese ex gobernador va a la cárcel por corrupción.







