Lo viejo funciona: la automotriz reconoció que la inteligencia artificial (IA) no logró reemplazar la experiencia humana en sus procesos de fabricación. Así que unos 300 inspectores de calidad veteranos volvieron a ser convocados debido a que su experiencia no podía ser remplazada
Como en la serie El Eternauta, donde «lo viejo sí funciona», la automotriz norteamericana Ford volvió a contratar 300 ingenieros veteranos para corregir fallas que sus herramientas de inteligencia artificial no lograron resolver por sí solas. Antes, con el objetivo de aprovechar las ventajas de esta tecnología (IA), que según sus desarrolladores puede reducir costos y aumentar la productividad, el fabricante de automóviles estadounidense la adoptó en algunas áreas de sus operaciones, incluidos los controles de calidad.
in embargo, según Bloomberg, sus ejecutivos afirmaron que la empresa ha vuelto a contratar a más de 300 inspectores de calidad “veteranos” en los últimos años para compensar las deficiencias de los sistemas automatizados.
“La inteligencia artificial es una herramienta fantástica, pero su eficacia depende de la información que se utilice para entrenarla”, declaró a los periodistas Charles Poon, vicepresidente de Ingeniería de Hardware de Vehículos.
Entre ellos estuvieron la Ford F-150, la Ford Mustang y la Ford Super Duty, que lideraron sus categorías por segundo año consecutivo.
Según FOX Business, la empresa retomó la contratación de ingenieros con amplia experiencia para orientar sistemas de IA que no habían sido suficientes para mejorar por sí solos la calidad en producción.

La decisión coincidió con el primer puesto de la automotriz en el estudio de calidad inicial de JD Power en Estados Unidos —por primera vez desde 2010— y con una reducción de costos por garantías y retiradas.
El cambio también se reflejó en la gama de productos: siete de los 10 modelos más vendidos de la marca quedaron entre los tres mejores de sus respectivos segmentos en el estudio IQS 2026 deJD Power.
La compañía incorporó a unos 300 especialistas veteranos en su división de ingeniería de vehículos durante los últimos años.
Charles Poon, vicepresidente de ingeniería de hardware para vehículos de Ford, explicó en una llamada con periodistas, citado por Bloomberg, que la empresa sobrestimó la capacidad de esa tecnología cuando la alimentó con requisitos de diseño.
Los ingenieros recontratados revisan diseños antes de que lleguen a fábrica
La empresa indicó en un comunicado que esos ingenieros, ya liberados de los ritmos diarios de producción, ahora actúan como auditores internos.
Su tarea consiste en realizar revisiones obligatorias cada semana para detectar y eliminar posibles puntos de falla antes de que los planos lleguen a la línea de fabricación
“En años anteriores, no prestamos tanta atención como deberíamos a la experiencia de nuestros ingenieros más cualificados, que han estado con nosotros durante muchos ciclos de productos”, dijo.
El fabricante de automóviles estadounidense es uno de los muchos que han aprovechado el revuelo en torno a la IA, particularmente en medio del fervor de Wall Street sobre el potencial de esta tecnología para aumentar los márgenes de beneficio.
“La IA dejará atrás a muchos profesionales de cuello blanco”, dijo Jim Farley, director de Ford, en una entrevista con el autor Walter Isaacson el pasado mes de junio.








