Había bronca entre Corrientes y el Estado nacional. Para peor, éste quería sacarle las tierras del norte que correspondian al viejo núcleo de once reducciones jesuíticas. ¿Qué hizo Corrientes? En el auténtico «entre gallos y medianoche» decidió venderse a sí misma (en realidad a familias pudientes de la época) esas tierras. Ese fue el origen espúreo de Misiones. Luego hubo gobernantes como Juan José Lanuse que enderezaron el barco.
Era una noche de apuros: se había convocado al notario de la Casa de Gobierno de Corrientes. El gobernador Gallino sabía que era irreversible. Nación había tomado la decisión de declarar las antiguas tierras donde hubo once reducciones como Territori Nacional de Misiones. En Corrientes habían estado tranquilos porque esa era «su» tierra. Luego de 70 años de la Revolución de Mayo, el país parecía estabilizado y ya regía el lema sarmientino de que gobernar era poblar.

El dato fue contado en la obra de Leopoldo José Bartolomé, el antropólogo misionero que se doctoró en Wisconsin con un trabajo sobre las primeras colonias de Misiones a fines del siglo XIX en el sur misionero. En Los colonos de Apóstoles, el etnólogo posadeño describía como un barco que supuestamente iba a Estados Unidos y atracado en Buenos Aires traía a gentes del imperio austrohúngaro de una zona llamada Galitzia (una región muy pobre entre Ucrania y Polonia). Como ya les habían avisado de que no serían recibidos en el país del norte la cuestión se hallaba en stand by. Hasta que el gobernador de Misiones en ese entonces se enteró y los invitó a venirse para estas tierras. Juan José Lanuse tiró el convite: «Vengan, les daremos tierras, herramientas y animales». Y los «polacos» como se los denominaba a todos los de cabello rubio y ojos claros que iban llegando a estas tierras, accedieron.
Es natural que varios historiadores de Misiones (aun antes que Bartolomé) venían contando esta cuestión, tales como María Angélica Amable quienes ya habían contado este incidente.

Eran 38 personas que en una larga noche se repartieron el territorio de Misiones. Un dato que no se puede dejar pasar por alto, porque no es una cuestión menor, según las crónicas de la época, de los 38 compradores originales, 29 a los pocos días vendieron, y en 11 de esos traspasos aparecía el nombre de Rudencido Roca.
la solución llegó cuando se acordó la caducidad de los derechos de los beneficiarios que no hubieran mensurado sus predios antes de 1894. Las irregularidades en la ventas; permitió recuperar grandes extensiones, en una ancha franja de tierras, a lo largo del dorsal central del territorio. otro mecanismo fue el cobro de impuestos a la tierra: «¿No querés pagar? Bueno, te cobramos con parte de las mismas tierras».

En ese apuro desencajado de señores muy señorones de trajes de confección y bigotes alargados con cigarros en la mano, el mecanismo fue sencillo: A vos Gallino te toca tal terreno de tantas miles de hectáreas y a vos Lezama, el sitio que viene a continuación con tantas hectáreas más. Todo se hacía en el mapa que tenian en la casa de Gobierno de Corrientes.
El detalle es que lo que se estaban repartiendo cual pizza recién hecha, no tenía mensuras. Entonces se medían en forma teórica los terrenos desde la orilla de los ríos Paraná y Uruguay hacia el centro.
Y se establecían las medidas estimativas de cada predio.
¿Cuál fue el problema? Al no existir mensuras, se «quedaron cortos».
Al empezar a hacerse las mensuras por parte del flamante Gobierno del Territorio Nacional descubrieron que los compradores -en el apuro- estimaron a menos sus terrenos.
Y entonces quedaba una gran franja en el centro de MIsiones.

Allí precisamente fue donde Lanusse empezó a recibir y distribuir las chacras de 25 hectáreas a «los polacos» que iban llegando.
Y hubo más. Toda esa línea central que se constituyeron en tierras fiscales no sólo permitió la primera colonización oficial de Misiones sino además es donde actualmente transcurre la ruta nacional 14.
En un reciente trabajo de investigación el reconocido periodista Patricio Downes accedió al mapa de la vergüenza en el Archivo General de la Nación. «Rudecindo Roca, mientras estaba en Corrientes, participó de este proceso, y muchos de los involucrados eran de la clase alta, la clase dirigente”, añadió Downes
Para anécdota adicional, el tucumano Rudecindo Roca, hermano del general Roca y primer gobernador de Misones vino con esa intención expoliadora. Para ejemplo está el caso de la Casa de Gobierno en pleno centro posadeño.
La famosa Casa Rosada (erigida sobre donde antes había un cañaveral con trapiche para la extracción del azúcar) se hizo tras su llegada. Pero Roca la usó como vivienda personal y cuando dejó Misiones la transfirió a la Gobernación del Terrritorio Nacional en una venta bastante sospechosa.

Aporte de Jaime Ledesma
En el mismo sentido, el ingeniero forestal Jaime Ledesma acotó precisiones sobre lo ocurrido en aquel entonces.
«El proceso de las ventas de tierras a la que alude el artículo de Patricio Downes fue iniciada, por Corrientes, allá por 1879, pero que claramente se aceleró al tenerse conocimiento del Proyecto de Federalización.
«Ya por aquellos años se decía que fue escandalosa la enajenación de tierras a precio vil, pues se violaron los mecanismos vigentes para la adjudicación de las tierras fiscales.
«Un dato histórico, que no se puede soslayar, es que visto la inestabilidad de estas tierras, ante la inminente federalización de Misiones como territorio Provincial las autoridades de la Provincia de Corrientes se apresuraron en aprobar una Ley por la que disponía la venta de la mayor parte de la tierras fiscales de Misiones en grandes secciones, sobre la base de mapas inexactos y sin mensuras».
Así recordó la crónica. «El 22 de junio de 1881, la Legislatura Correntina autorizó a su Gobernador Antonio B. Gallino a vender todas las tierras fiscales de Misiones, a razón de lotes de 25 leguas cuadradas cada uno (se enajenaron 750 leguas 18.750 km2), la que una vez reglamentada, posibilitó, que un poco más de 2.000.000 has de tierras fiscales fueran adjudicadas, a precios irrisorios, a 38 personas.
Al recibir un territorio nacional con pocas tierras fiscales, la estrategia del gobierno fue tratar de recuperar las tierras que se pudiera para poder colonizarlas.
Y luego, una vez iniciado el proceso, Lanusse da el primer paso exitoso.









