Solo tiene 51 agentes por cada 1000 habitantes y en ese ranking únicamente Córdoba (33 cada 1000), Buenos Aires (38), Santa Fe (41) y Mendoza (45) la anteceden. Acompaña así a los estados provinciales más grandes y más avanzados del país
Pese a algunos columnistas nacionales que lanzaban duras diatribas contra la administración provincial y una supuesta toma de empleados para aumentar la cantidad de personal estatal, Misiones aparece junto a los grandes y más poderosos distritos del país como un estado con una baja cantidad de agentes. Sólo 51 empleados de cada mil habitantes se hallan en la plantilla estatal.
El mercado laboral argentino tiene grandes diferencias entre los 24 distritos del país (23 provincias más CABA). Algunos estados han generado una fuerte dependencia de su población en el empleo público y en otros, la actividad privada ha tomado la iniciativa con vigor. Así surge del informe del Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamérica (IERAL) dependiente de la Fundación Mediterránea oriunda de Córdoba y con fuerte presencia en su seno de la multinacional Arcor.
“El promedio nacional de empleo público provincial es de 50 trabajadores cada 1000 habitantes. Sin embargo ese número oculta una distribución muy desigual. Sólo cuatro provincias se ubican por debajo de ese guarismo: Córdoba tiene 33 empleados públicos cada mil habitantes. La siguen Buenos Aires con 38, Santa Fe con 41 y Mendoza con 45. Misiones ingresa al quinto lugar con 51 agentes de la administración pública por cada mil habitantes.
En el otro extremo, Tierra del Fuego encabeza el ranking con 141 empleados cada mil, seguida por La Rioja y Neuquén (cada una con 111 empleos cada mil habitante), Catamarca con 100, Jujuy con 83 y Chubut con 79. Ciudad Autónoma de Buenos Aires (por su tamaño, casi un municipio, por su importancia, una provincia) alcanza los 64 empleos públicos cada mil.
“En buena parte del país, el empleo estatal continúa teniendo un peso central dentro de la estructura ocupacional provincial”, señaló Laura Caullo, de la Fundación Mediterránea.
En ese sentido, puede afirmarse que la regla es: “a menor importancia económica de la provincia, mayor cantidad de empleo público”, Esto es, si la actividad privada no puede capturar toda la oferta laboral, el Estado viene a compensar este déficit con empleos mal remunerados y precariedad laboral (trabajos sin relación de dependencia y con escasa cobertura social).
Este reporte se viene a dar en medio de la movida nacional de “motosierra liberal” que lleva adelante el gobierno de Javier Milei. Hay que recordar que desde el inicio de la gestión actual, se eliminaron o dieron de baja unos 65 mil empleos estatales








