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lunes, febrero 23, 2026

«Estuve preso y me visitaste»: qué es la Pastoral penitenciaria

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La hermana Vânia Cristina de Oliveira, religiosa de las Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús, comparte su experiencia como agente pastoral carcelaria en la Diócesis de Baurú, perteneciente al Estado de San Pablo, Brasil. Y la define como “una vivencia escondida en la que experimenta la radicalidad del Evangelio”.

Ella es Vania. Nacida en Santa Rita de Caldas, en el Estado de Minas Gerais, Es hija deñ agricultor Francisco y de la costurera Maria . Creció en un ambiente familiar simple, junto a sus herman osSônia Maria, Rafael José e Daniel Acássio. Desde joven, ella demostró vocación para el servicio y la educación en la vida religiosa. En la Argentina, en tanto, funciona una Comisión Pastoral Carcelaria que es presidida por un viejo conocido de los posadeños, Hugo Salaberry.

«Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,36). Estas palabras del Evangelio de San Mateo resuenan fuertemente en la vida de la hermana Vânia Cristina de Oliveira, religiosa perteneciente a las Hermanas Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús que, entre sus actividades, visita como agente pastoral carcelaria el Centro de Progressão Penitenciária II de Baurú, en el Estado de San Pablo, Brasil, ubicado en el Kilómetro 353 de Marechal Rondon.

Inicio de un mundo desconocido

En agosto de 2023, el Presbítero Alex Augusto Manoel de Souza envío una invitación para integrar la Pastoral Carcelaria en la Diócesis brasilera de Baurú. Ante a esta propuesta, la religiosa se sintió impulsada a dar su sí, iniciando posteriormente su formación como agente de la pastoral carcelaria, impartida por el padre Valdo Bartolomeu de la Diócesis de Marília.

La hermana Vania relata cómo, a lo largo de su vida, fue comprendiendo que Dios es quien coloca a los hermanos en el camino y que descubrirlo de esa manera es experimentar una “Iglesia en salida”, como invita el Papa Francisco. Durante su formación, pudo constatar “que la pastoral carcelaria es una de las pastorales en las que más se vive la gratuidad”. “Es la más escondida”, debido a la inexistencia de registros de las actividades, ni de fotografías, puesto que la prioridad es “vivir la radicalidad evangélica”.

Experiencia de la misericordia de Dios

La Pastoral Carcelaria, puntualiza la consagrada, busca “promover de modo eficaz y con coraje los derechos humanos, consolidados en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia. Escuchar a los hermanos encarcelados, rezar con ellos, cantar, participar de momentos de oración ecuménica, son espacios para vivir la misericordia y la ternura de Dios”.

La religiosa recuerda lo impactante que fue la primera visita al centro de detención: “En el momento en que los policías abrieron las puertas del penal, observé el centenar de presos, de todas las edades, cuyas miradas tocaron mi alma. Para mí, es difícil relatar la intensidad de esta experiencia. Al llegar, muchos se aproximaron preguntándome: ‘hermana ¿de verdad me viene a visitar?’. Otros decían: ‘rece por mi abuela que falleció’, ‘por mi mamá que es la única que cree que soy inocente’, ‘por mis hijos que no vi nacer’, ‘por mí, que me descubrieron un cáncer’, ‘porque no tengo razones para vivir’”.

En Navidad, cuando la religiosa llegó al penal, más de 30 personas encarceladas estaban hace casi dos horas participando en una yincana bíblica. “Me senté al lado de un hermano, conversamos y me dijo: ‘Como es Navidad, vamos a ofrecerte un vaso de agua, con un poco de jugo de uva que mi esposa logró traerme’. Este episodio – observa la hermana Vânia – “fue la oportunidad para ser evangelizada a través de ellos”.

“Puedo asegurar – concluye – que llevo en mi corazón la certeza de que Dios es misericordia y ternura, que su infinita benevolencia quiere contar con nosotros para llevar a nuestros hermanos encarcelados un rayo de ternura y de esperanza. La acogida, la misericordia y la caridad expresan la presencia de la Iglesia en las innumerables penitenciarias ya que nuestros hermanos encarcelados también son hijos de Dios”.

En Misiones también existe la Pastoral Carcelaria

Contexto

La pastoral carcelaria es la labor de la Iglesia Católica en el ámbito penitenciario para acompañar, apoyar y ofrecer esperanza a las personas privadas de libertad. Sus objetivos principales son promover la dignidad humana, defender los derechos humanos dentro de las prisiones, trabajar en la reinserción social y comunicar la fe y la misericordia de Dios.

Esto incluye el acompañamiento espiritual, la formación en habilidades como la escucha activa y la defensa de un trato justo para los reclusos. 

Salaberry para 2024 a 2027

La comisión episcopal de Pastoral Carcelaria designó a los delegados regionales y secretarios ejecutivos para el trienio 2024-2027. 

Padre Hugo Salaberry fue párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Itatí de Posadas; hoy es Obispo de Azul

La comisión episcopal es presidida por el obispo de Azul, monseñor Hugo Salaberry SJ (quien fuera párroco de Itatí en Posadas), y son también miembros el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva; el obispo auxiliar de Orán, monseñor Claudio Castricone; y el obispo de Bariloche, monseñor Juan Carlos Ares, elegidos en diciembre de 2024 durante la última Asamblea Plenaria del Episcopado, celebrada en noviembre pasado en la Montonera (partido de Pilar, provincia de Buenos Aires). 

Ahora, se designó a Patricia Alonso como secretaria ejecutiva, y los otros integrantes del secretariado serán Estela Ferrise, de la diócesis de San Justo; Mónica Ramos, de Orán; Jimena Monsalve, quien oficiará como jueza de ejecución; el presbítero Ernesto Maza, de la arquidiócesis de Resistencia; y el diácono Héctor Foggia, de San Martín.

Respecto a los delegados regionales, la comisión se conforma de la siguiente manera:

Buenos Aires Metropolitana: diácono Héctor Foggia.
Noroeste Argentino (NOA): presbítero Aldo Ramos (diócesis de Jujuy).
Región Platense: presbítero Andrés Pérez (diócesis de Azul).
Región Litoral: Fernanda Alaníz Cisneros y Javier Marconetti (diócesis de Rafaela)
NEA: Evelin García (arquidiócesis de Corrientes)
Buenos Aires Norte: presbítero Alberto Evangelista (diócesis de Zárate-Campana)
Región Centro: Osvaldo Peralta (diócesis de San Francisco)
Patagonia: Andrea Mirán (diócesis de Viedma)

En el ciclo pastoral carcelaria, el Padre Damián Vidano, quien forma parte de la Pastoral Carcelaria en la Diócesis de San Nicolás de los Arroyos, destacó su mensaje: «Las cárceles no tienen que convertirse en un lugar de muerte sino en un pesebre, un lugar donde nazca un hombre nuevo» . El padre advirtió que se cree que en la cárcel no hay navidad pero hay muchos  que deciden esperar la llegada de la salvación: «en medio de un lugar donde sobreabunda el pecado, sobreabunda la misericordia de Dios».

«La cárcel es un lugar para volver a nacer, es para poder mirar con amor. Adentro no hay internos o presos sino hijos de Dios» señaló el Padre. Además advirtió que en esta navidad hay muchos chicos que nunca han experimentado la misericordia de Dios pero somos nosotros los responsables de hacerles esa transmisión porque «pertenecemos a una llama que es infinita».

Fuentes Vaticano News y Bauru SP

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