Sergio Moya, un doctor en ingeniería, tomó con apasionamiento el registrar las aves de su provincia y no paró más. Ha presentado un libro con las más de 500 especies fotografiadas y además ha vivido experiencias únicas en la selva. Ahora, en noviembre se viene el Volar 2026 en el Parque de la Cruz de Misiones y Moya da sus tips para realizar el “birdwatching” en la región de mayor biodiversidad del país. Y relata su increíble aventura de tener un encuentro con un yaguareté cara a cara

Sergio Moya andaba guiando un grupo de visitantes por el Parque Reserva Urugua-í, un lugar privilegiado por la naturaleza. La cola del arroyo recrecido por la represa del mismo nombre es un caldo de cultivo para la biodiversidad de Misiones, allá bien en el norte provincial a unos 30 kilómetros de las Cataratas del Iguazú. Es monte y esa selva puede deparar sorpresas. “Habíamos salido con un grupo para observar pájaros y nos detuvimos al ver unos monos caí. Estaba junto al lago y con la cámara adecuada por los monitos. Cuando de repente, escucho un ruido de algo grande entrando al agua. Sí, era un hermoso ejemplar de yaguareté (el rey de la selva misionera) y nadaba directamente hacia mí. Apenas atiné a apuntar y disparar mi cámara. En pocos segundos el animal pasó frente a mí, salió del agua y volvió a meterse en el monte”.
“Fotaza” dijeron los medios y razón no les faltaba.

Pero a esos pequeños milagros no se llega de casualidad. “Empecé hace unos once años. Además, mirando fotos en internet -recuerda Moya- aprendí sobre especies que me parecían hermosas y que jamás imaginé lo que teníamos en nuestra selva misionera. Así fue que me compré un libro de aves y empecé a leer e intentar buscar las aves que quería ver. Empecé con el Bailarín Azul, y cuando lo vi fue un punto de inflexión en mi vida, desde ahí decidí buscar a otras especies y empecé hasta el día de hoy”.
No se detuvo más. Moya, un doctor en Ciencias de la Ingeniería e ingeniero en Electrónica, graduado de la Universidad Nacional de Misiones, donde se desempeña como docente e investigador, hasta constituyó una pequeña reserva natural propia en cercanías de Oberá donde reside.
Aún hoy, le late fuerte el corazón al recordar su encuentro: “Un par de veces tuve el honor de cruzarme al jefe de la selva frente a frente, pero una de las veces logré inmortalizar el momento en una foto que se difundió mucho. Estábamos justamente mirando aves con un grupo en el Parque Provincial Urugua-í y apareció nadando un yaguareté en el arroyo, ¡fueron unos segundos mágicos! Eso es algo bueno de salir a ver aves a la selva, y es que muchas veces encontrás muchísimo más que aves.

Eno noviembre próximo, llega la segunda edición de VOLAR. Se trata de un evento muy interesante principalmente para quienes estén con ganas de iniciarse en este mundo de la observación de aves. “Creo -dice Moya- que lo principal que uno debería llevar son las ganas de conocer personas y/o grupos y unirse a ellos para empezar a disfrutar de la actividad. Así uno conoce destinos y herramientas para que salir a ver aves se constituya en una experiencia enriquecedora. Uno puede salir con binoculares, cámara, el celular, una libreta o simplemente sin nada más que los sentidos para ver y oír aves, lo ideal es simplemente disfrutar y aprender de lo que se observe”.
La segunda edición del Encuentro Internacional de Observación de Aves “Volar” se realizará el sábado 14 de noviembre de 2026 en el Parque Temático de la Cruz en Santa Ana (a unos 50 kilómetros de Posadas), con continuación el domingo 15 que incluirán salidas de campo en distintos puntos de la provincia. La primera edición tuvo lugar en Puerto Iguazú en septiembre de 2025. Se trata de un lugar único donde la selva misionera empieza a dejar paso a las llanuras correntinas y en esa tierra de transiciones hay un poco de todo. Y el Parque ofrece lo suyo: una infraestructura excelente diseñada para brindar comodidad en medio de la selva misionera. El complejo organiza sus espacios para garantizar una experiencia donde se combinan la accesibilidad, lo educativo sin soslayar lo confortable. Así a la gran cruz de 82 metros de alto con su ascensor panorámico se suman el mariposario con su domo vidriado y una Bioplaza exterior acondicionada con plantas que atraen a las mariposas en libertad. Claro que lo mejor está por venir, en especial para el “birdwatching”: los senderos naturales como el de Interpretación, ideal para reconocer árboles nativos, escuchar aves y observar vertientes naturales.

“Los destinos en Misiones son muchos, no obstante, las áreas protegidas constituyen la mejor opción (para el birdwatching) pues se trata de sitios específicamente adecuados para la actividad. Siempre es más provechoso por la mañana temprano, pero durante todo el día las aves están activas y te permiten verlas, registrarlas o grabarlas. La salida ideal siempre es en silencio, y sobre todo abiertos a ver y observar mucho más que las aves, como sus ecosistemas, plantas y ambientes en donde se encuentran”, puntualizó Moya.
En junio de 2026, Moya junto al investigador Francisco Capli presentaron el libro “Aves de Misiones y de la Selva Atlántica”. La obra reúne casi 600 páginas y más de 1250 fotografías tomadas en ambiente natural. El material incluye un registro de todas las especies de aves documentadas en la provincia. La publicación cuenta con el apoyo de Aves Argentinas y la Ruta de las Aves de Misiones, y había sido presentada en mayo durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
Dicen que hay más de 500 especies de aves registradas. A cuántas pudo fotografiar Moya. “Prácticamente a todas, a excepción de especies muy raras o probablemente extintas como el Águila Monera, el Pato Serrucho y otras hipotéticas o que han estado de paso en Misiones hace algunos años. La verdad que para mí esto es un orgullo pues me llevó años y años de viajes, días, noches y muchísimo desgaste y gastos para lograr hacerlo; pero era uno de los principales desafíos que nos propusimos con Francisco Capli para escribir el Libro de las Aves de Misiones y la Selva Atlántica”.
El Encuentro Internacional de Observación de Aves “Volar” tendrá su segunda edición el sábado 14 de noviembre en el Parque Temático de la Cruz, en Santa Ana, y continuará el domingo 15 con salidas de campo en distintos puntos de Misiones. La convocatoria apunta a reunir a observadores, científicos, guías, prestadores turísticos, estudiantes y familias para fortalecer el avistaje de aves como actividad ecoturística sostenible.
Todo en el Parque permitirá la feliz estancia de los visitantes. Así, la oferta gastronómica incluirá el Santanero Restó: Ubicado frente a la Bioplaza, con un ambiente climatizado formal con una carta variada de cocina gourmet y platos regionales. Sin olvidar el Santanero Bar, ubicado en el segundo piso del edificio de la Cruz, ideal para comidas rápidas (sándwiches caseros gigantes, pizzas), cafetería o tragos cortos acompañados de balcones con vistas directas al monte.
La propuesta llega después de una primera edición que convocó a participantes de distintos puntos del país y de la región. Para esta nueva cita, el Gobierno de Misiones, a través del Ministerio de Turismo, trabaja con el apoyo de Aves Argentinas y apuesta a vincular turismo, ciencia, educación y conservación en uno de los territorios con mayor biodiversidad de Argentina.
El avistaje de aves contará con esta ubicación privilegiada. El Parque de la Cruz se halla en el Cerro Santa Ana. Al contar con casi 60 hectáreas de monte nativo protegido se trata de una zona de transición biológica. Allí se concentra una enorme biodiversidad que atrae tanto a observadores aficionados como a científico.

“En el parque de la Cruz hay muchísimas especies, afirma Moya, ya que la zona del cerro conserva mucha selva y en ella estoy seguro que está un par de cientos de especies. Algunas más otras menos raras, pero se puede esperar una gran lista en una salida. Alrededor hay zonas de pastizal en donde también hay otro abanico de especies muy interesantes que no están en la selva, como los capuchinos, etc”.
Y vuelve a insistir en lo importante de contar con una publicación que tenga imágenes de las aves que tal vez puedan encontrar: “Que se unan a algún grupo, que vayan a algún evento de aves (como el VOLAR!) y que, si pueden, se hagan de un libro de aves para leer y ver fotos de las especies que sueñen ver y encontrar. Fijarse un objetivo de conocer algún pajarito del libro y hacer lo necesario para que ese objetivo se cumpla para mí constituye una experiencia hermosa, a veces desafiante pero que tarde o temprano se logra y en el proceso te convertís en una persona que ve el mundo de otra manera y lo disfruta más. Luego, a su tiempo definir si te gusta más sacar fotos u observarlas, ahí quizá te puedas comprar unos binoculares o una camarita, pero ir paso a paso, disfrutando cada etapa a su tiempo”.
Asimismo, la zona del Parque de la Cruz se halla en cercanías al famoso Parque Federal Campo San Juan, un área protegida de 5131 hectáreas que resguarda un paisaje único en la provincia. Su creación en 2022 marcó un hito ambiental, al convertirse en el primer parque federal del país, bajo un modelo de gestión conjunta entre la Administración de Parques Nacionales y el Gobierno de Misiones. El parque se recorre a pie o en bicicleta y combina naturaleza salvaje con un profundo valor histórico. Posee 250 especies de ave registradas.
“El Parque Campo San Juan es espectacular para el observador de aves, pues te permite relevar ambientes de selva, costeros y pastizales en un mismo día! Ahí hay muchísimas especies y he tenido el gusto y honor de recorrerlo varias veces durante los Big Day. ¡Es un lugar altamente recomendable para visitar!”, recomienda Moya. “Lo principal que uno debería llevar son las ganas de conocer personas y/o grupos y unirse a ellos para empezar a disfrutar de la actividad. Así uno conoce destinos y herramientas para que salir a ver aves sea una experiencia enriquecedora. Uno puede salir con binoculares, cámara, el celular, una libreta o simplemente sin nada más que los sentidos para ver y oír aves, lo ideal es simplemente disfrutar y aprender de lo que se observe”.









