La cadena comenzará a operar en el predio que ocupaba el Hipermercado Libertad, sobre la avenida Quaranta, mientras continúan las tareas de adecuación de la sucursal a la nueva identidad comercial. La historia de dos familias y por qué fue La Anónima
La cadena de supermercados La Anónima comenzará a funcionar en Posadas a partir del martes 9 de junio. La apertura se concretará luego del cierre del Hipermercado Libertad, ocurrido el pasado 28 de mayo, como parte del proceso de transición iniciado tras la adquisición de 12 hipermercados del Grupo Libertad por parte de la firma patagónica en distintas provincias del país. Actualmente, el establecimiento posadeño atraviesa una etapa de adecuación que incluye cambios de imagen, incorporación de sistemas propios y adaptación de la operatoria comercial a los estándares de La Anónima. De esta manera, la empresa avanzará con el inicio formal de sus actividades en la capital misionera desde el próximo martes, marcando el comienzo de una nueva etapa.
Mantener los puestos
Semanas antes de concretarse el traspaso, representantes sindicales llevaron tranquilidad a los trabajadores al confirmar que la operación no afectaría las fuentes laborales. La información fue comunicada tras una reunión entre directivos de la empresa, delegados y empleados.
En ese encuentro se informó que los 160 trabajadores que se desempeñaban en la sucursal de Posadas continuarán en sus puestos. Además, se garantizó que no habrá despidos ni modificaciones en las condiciones laborales vigentes.
El secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio, Agustín Gómez, explicó en declaraciones a Canal Doce que la confirmación despejó la incertidumbre que se había generado entre los trabajadores y sus familias luego de conocerse la compra de los 12 hipermercados Libertad por parte de La Anónima.
Asimismo, detalló que el traspaso del personal fue realizado mediante un procedimiento administrativo ante el Ministerio de Trabajo de Misiones. A través de ese mecanismo, los empleados pasaron formalmente a pertenecer a la nueva estructura.
Un viento sureño nacional
A principios de siglo XX, el desierto era desafiado por unos pioneros que querían engrandecer el suelo patagónico. Fue así como en 1908 las empresas de José Menéndez y Mauricio Braun se unieron dando lugar a la sociedad que comenzó con almacenes de ramos generales, estancias y una flota naviera propia.
Desde los inicios, debido a lo largo y complicado del nombre, los habitantes de la Patagonia bautizaron a la nueva empresa como La Anónima. En 1942 abrió su capital a la oferta pública, cotizando desde entonces en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Varios factores llevaron a la decadencia de la empresa. Por un lado, el canal de Panamá, que -si bien fue inaugurado en 1914- con el tiempo le fue quitando tráfico marítimo a Punta Arenas y a toda la costa patagónica argentino-chilena.
Algunos relatos vinculan a la empresa con las dictaduras como la Pedro Eugenio Aramburu y luego con la del Proceso de Reorganización Nacional (1976-83) y que durante el macrismo (2015-2019) fue favorecida por el gobierno nacional.
A mediados de la década de los 60, en medio de una difícil situación económica y financiera, la sociedad toma una serie de medidas, tales como la liquidación de la flota naviera, la venta de campos e inmuebles y la transformación de los almacenes de ramos generales en supermercados, que ya operaban bajo la modalidad autoservicio.
Por eso, a partir del año 1979 se revierte la dispersión del capital social y el paquete accionario se concentra en la familia Braun. De esta manera, asumo la actual conducción de la sociedad. En 1981 la empresa ya contaba con sistemas informáticos y tenía una clara estrategia: ser líderes en pequeñas y medianas ciudades de la Patagonia
En 2025, alcanzaron un gran hito al obtener la certificación como Empresa B, la primera gran cadena de supermercados de América en hacerlo, lo cual demuestra calidad y compromiso con la mejora continua en varios aspectos.








