17.6 C
Posadas
viernes, julio 24, 2026

La (supuesta) campaña antiargentina y Pérez-Reverte

Ultimas Noticias

Arturo Perez-Reverte logró algo que muy pocos en la literatura: alcanzó una popularidad notable y a la vez fue reconocido como una de las mejores plumas en castellano de la actualidad. Sin embargo, se encontró “con la monja borracha”, una imagen muy de estas tierras. Se trata de Karina Mariani, una analista argentina que recoge su acusación (como en las novelas del siglo XVI de Pérez-Reverte) y devuelve un mandoble al mejor estilo de las lides que solía enfrentar el Capitán Alatriste, el personaje más famoso del escritor

Arturo Pérez-Reverte ha sido uno de mis escritores favoritos de España en lo que va del siglo XXI: a sus historias de aventuras y guerras durante el siglo de oro español ha agregado novelas ambientadas en la actualidad como la de los buscadores de tesoros en las profundidades del Mediterráneo o persiguiendo a un pintor de grafitis de las grandes ciudades europeas (El francotirador paciente), que homenajea a Banksy. Agregaría a esta escueta lista al vasco Fernando Aramburu del que solo he leído (y quedé fascinado, acoto) Patria, una novela sobre la organización terrorista ETA y su impacto en la vida española y agregaría, un escalón más abajo a Javier Sierra quien realizó su novela La cena secreta sobre la pintura La última cena de Da Vinci que hizo famoso a Dan Brown pero en este caso, centrándose en el momento en que el famoso mural era plasmado en la pared del refectorio de un convento en Milán. A estos agregaría uno recientemente conocido: Ildefonso Falcones, con sus novelas históricas centradas en Barcelona tales como El pintor de almas con la irrupción de las luchas obreras en inicios del siglo XX y el uso de la técnica catalana de pintar cerámicas (¡y hacer figuras en el suelo con los restos descartados!) así como la irrupción del modernismo mientras un tal Gaudí se pasea por sus páginas al momento de construir La sagrada familia.

Pérez-Reverte llegó a la cumbre: es popular, vende mucho e integra la Real Academia Española. Esto pese a la oposición de ciertos círculos literarios cultistas que lo acusaron poco menos que amarillo y populachero: el intelectual de fuste odia al que tiene éxito. Hay que decirlo todo: se trata de un escritor con todas las letras, o como diría alguno de sus personajes, “del carajo”. Muy completo.

Hasta ahora.

Se me deshilachó, don Arturo con sus opiniones suscitadas a partir del triunfo de España sobre Argentina en el mundial de fútbol

El 21 de julio Pérez-Reverte publicó un tuit en X con una foto de una tangana tras el partido donde se veía a dos jugadores argentinos (uno con la camiseta y el otro con la camisa de suplente) que se abalanzan sobre uno español caído.

Y a esa imagen, el español agregaba este texto:

“No seamos injustos, no nos equivoquemos. Con su zafio comportamiento, sucias maneras y mal perder, la selección que jugó contra España no representó a Argentina, que es mejor que eso. Representó sólo a la parte más violenta e irracional de cierta detestable sociedad argentina.”

Un concepto (o varios) bastante duro.

Y una de las respuestas más duras provino de Karina Mariani, que es periodista y licenciada en comunicación. O sea, que al igual que Pérez-Reverte sabe escribir y además se desliga de la ingenuidad sobre qué influencia tienen las redes sociales, algo que naturalmente, el español también asume.

Que le contestó Mariani. Vaya el texto en X.

“Estimado Arturo: el cherry picking (elegir un texto o imagen por sobre otros o falacia de la evidencia incompleta) es un recurso retórico un poco vil, con todo respeto. La selección argentina cometió 4 faltas más que la española; y en el total del mundial 12 (más que España). O sea, una diferencia marginal le ha servido a usted para sostener que un equipo tiene «zafio comportamiento, sucias maneras». De hecho, presenciamos un Mundial inusualmente bajo en faltas, por lo que llama la atención la obsesión por las mismas y específicamente por las nuestras. Pero dejemos de lado a la selección, porque usted usó a la selección de disparador nomás. Usted pone una foto para abundar en su argumento, logrará que otros le pongan otra y así vaya creciendo la bronca entre argentinos y españoles. Y está creciendo en estos días y es horrible. Me dirá que en su posteo generó su salvoconducto «Representó sólo a la parte más violenta e irracional de cierta detestable sociedad argentina». Pero ahí usted hizo el paralelo más desgraciado: paraleliza la foto de una pelea de la selección con «la parte violenta de la sociedad». No hay manera, y Ud lo sabe, de que eso no genere más crispación. Ud. está diciendo que hay argentinos que son violentos sólo por el hecho de ser argentinos. Seguro le lloverán respuestas que hagan lo mismo con españoles y la bola de nieve crecerá. Y no importará que le muestren a nadie estadísticas, datos u otros ejemplos, cada uno creerá que tiene la razón y que el otro es intrínsecamente vil. Se llama chauvinismo y es una enfermedad del alma que no se cura. Por cierto, no hay una parte de la sociedad argentina que Ud no haya insultado, porque al hacer extensivo su insulto al «cierta gente» totaliza arteramente. Eso también lo sabe, el español, su idioma, mi idioma, el de mis abuelos que tal vez estuvieron bajo el mismo sol que los suyos, es un idioma que Ud maneja magistralmente. No se a quién le sirve que argentinos y españoles se empiecen a distanciar con ira de acá en adelante, pero está pasando. Y sólo van unas pocas horas de una final de fútbol. Bastó sólo un juego, 120 minutos que, aunque hubieran sido lo que Ud dice que fueron, no ameritan enfrentar dos pueblos. Sin embargo, está pasando, y no encuentro un sólo escenario en el que su posteo no contribuya a eso”.

El foul sistemático es una táctica española (también usada por otras selecciones) para impedir contragolpes.En la fina realzó 20 faltas y no tuvo amonestados

Para agregar a lo que dice Mariani, un dato sobre fútbol estricto. La táctica (legal) de España es el “foul sistemático”. O sea, para recuperar el balón en zonas rivales, si algún jugador de Argentina lograba zafar de su marcador el rival recurría a la falta sistemática. Esto es, un foul rápido, pequeño, un toquecito para que el equipo español pudiera recuperar posiciones y no permitir ningún tipo de contragolpe. No se da (casi) nunca amonestar por este tipo de falta porque nunca son violentas. Pero quien desee tomarse la molestia que aprecie cuántas de esas realizó el extremo Baena, un jugador mediocrísimo pero muy útil al técnico para esos menesteres.

Sí, en total, España paró a Argentina en 20 ocasiones. Nada mal, eh.

Bueno, no le vamos a pedir a Pérez-Reverte que ande dando cuenta de estos melindres.

Naturalmente, Pérez-Reverte (pese a su hombría de bien) nunca se animó a recoger el guante que le lanzara Mariani.

Apenas lo hizo otro intelectual, argentino para más datos, Jorge Fernández Díaz quien puso las manos en el fuego por su amigo español.

Lo que no obstó para que observadores ajenos a la controversia nos pusiéramos (como en el caso de quien escribe esto) del lado de Mariani, quien tendrá sus antecedentes como integrante de la Derecha Diario, pero en este caso, fue un derechazo al rostro del español.

O como decía el tuit

Mario Pernigotti  @MarioPernigotti  Jul 21

Maravillosa respuesta (de @KarinaLMariani)  A don Arturo

Le dieron Un buen tapití (regionalismo para indicar un golpe seco y corto en la cabeza como para hacer entrar en razones)
Al capitán y lo dejaron

Con el Alatriste)

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img