En Misiones se puso en marcha una cobertura: los productores (ganaderos) cuyos animales reciban ataques de yaguaretés son recompensados por un seguro que cubre el gobierno provincial. El felino se alimenta de animales del monte como el carpincho, el tapir (anta), venados y yacarés. Pero cuando no consigue nada de eso suele ingresar a los establecimientos ganaderos
A un año del lanzamiento de su prueba piloto en Comandante Andresito, el Seguro de Protección al Yaguareté inicia una nueva etapa en la provincia e Misiones, marcada por la ampliación de su cobertura territorial y el fortalecimiento del trabajo de coexistencia con productores rurales en nuevas localidades del norte provincial. Desde su puesta en marcha, la herramienta permitió reunir información sobre los episodios de depredación y, al mismo tiempo, fortalecer el seguimiento de la especie en territorio misionero.

El gobernador Hugo Passalacqua recibió, en la Sala de Situación, el diploma que acredita el reconocimiento otorgado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a Misiones por la implementación del Seguro de Protección al Yaguareté, una herramienta pionera a nivel mundial que busca fortalecer la convivencia entre la producción agropecuaria y la conservación de una de las especies emblemáticas de la selva misionera.
Durante 2025 se registraron diez denuncias, de las cuales cinco fueron compensadas luego de confirmarse que el yaguareté había provocado la depredación. En lo que va de 2026, en tanto, ya hubo nueve denuncias y cinco compensaciones.
Actualmente, el seguro se encuentra vigente en Comandante Andresito, Puerto Iguazú, Puerto Libertad, Wanda y Esperanza, municipios donde se registraron avisos de presencia de yaguaretés.
La provincia cuenta con una población estimada de cerca de 90 ejemplares, dentro de una población nacional inferior a los 250 individuos. La especie está considerada en peligro crítico de extinción y uno de los principales riesgos está vinculado a los conflictos derivados de la depredación de ganado y mascotas.

La distinción internacional ubicó a la provincia en el puesto 16 de una competencia global vinculada a iniciativas de sostenibilidad y biodiversidad, en la que participaron más de 200 proyectos de distintos países. El reconocimiento forma parte de los UN 2.0 Awards, que destacan el trabajo a equipos e iniciativas del sistema de las Naciones Unidas y que están logrando resultados sobresalientes a través de nuevas formas de trabajo y nuevas soluciones.
El Seguro de Protección al Yaguareté comenzó a implementarse en 2025 en Comandante Andresito, como una experiencia piloto orientada a atender uno de los principales desafíos de conservación del felino: los conflictos entre la producción ganadera y la caza en represalia.
Durante su primer año, el programa permitió consolidar un sistema de denuncias, verificación técnica y compensación económica ante depredaciones comprobadas. En ese período se registraron 21 denuncias dentro del área cubierta, un aumento significativo respecto de años anteriores que evidencia un cambio en la forma de abordar los conflictos: más productores recurren a los canales institucionales y al acompañamiento técnico, integrando la conservación como parte de la dinámica productiva.

A partir de estos aprendizajes y resultados, el Gobierno de Misiones resolvió extender el seguro a Puerto Iguazú, Puerto Esperanza, Puerto Libertad y Wanda, iniciando una nueva fase del programa, impulsado por las iniciativas globales IRFF y BIOFIN, que busca acompañar a más comunidades rurales productivas que conviven cotidianamente con el yaguareté.
En tanto, Passalacqua felicitó a los responsables del proyecto y destacó el carácter innovador de la iniciativa. «Compatibiliza el proceso civilizatorio con la protección de la biodiversidad, sobre todo de manera inteligente y creativa», afirmó.
Un reconocimiento internacional para una experiencia pionera
El ministro de Ecología, Martín Recamán, comentó que el seguro nació para dar respuesta a una problemática concreta del territorio misionero: la convivencia entre la producción y la conservación de la fauna silvestre. «Este seguro atiende una problemática vinculada con la convivencia entre nuestra biodiversidad y el productor. Muchas veces los grandes felinos atacan la producción y el ganado, y era necesario encontrar herramientas que permitieran conservar y producir al mismo tiempo», explicó.

«Nuestra realidad es la del pequeño productor y la de una provincia con mucha ruralidad. En un territorio relativamente pequeño tenemos una enorme superficie de conservación y producción en el medio. Tenemos que buscar herramientas que hagan posible esa convivencia y permitan seguir conservando, pero también seguir produciendo», aclaró.
Por su parte, la directora general administrativa del Ministerio del Agro, Emilce Errubidarte, destacó el alcance de la distinción recibida por la provincia. «Es una mención honorífica, única en biodiversidad, entre más de 200 proyectos. Es uno de los pocos reconocimientos de este tipo para iniciativas de América Latina y de Argentina», recalcó.
«Este reconocimiento se transformó en una vidriera para el proyecto. Generó visibilidad y hoy existen otros países interesados en conocer y replicar modelos similares», sostuvo.
En el mismo sentido, el biólogo y miembro del plantel técnico del Ministerio del Agro, Guido Solowinski, explicó que el seguro constituye una herramienta complementaria dentro de la Ley de Protección de Grandes Felinos y destacó que, luego de un año y medio de implementación, se consolidó como una política pública orientada a fortalecer la conservación de la biodiversidad y el acompañamiento a los productores rurales.
Una política que combina conservación y desarrollo
El Seguro de Protección al Yaguareté fue lanzado en 2025 como una prueba piloto en Comandante Andresito y se convirtió en la primera herramienta del mundo diseñada específicamente para compensar económicamente a productores afectados por ataques verificados de yaguaretés al ganado. Esta experiencia piloto orientada a atender uno de los principales desafíos de conservación del felino: los conflictos entre la producción ganadera y la caza en represalia.
Según estimaciones oficiales, la ampliación del programa permitirá extender la protección a más de 100 mil personas, consolidando una estrategia que busca preservar el patrimonio natural de Misiones sin descuidar el desarrollo de las comunidades rurales. La iniciativa es impulsada por el Gobierno de Misiones, Río Uruguay Seguros (RUS), Aves Argentinas y el Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET).

Desde el Ministerio del Agro señalaron que el reconocimiento otorgado por la ONU posiciona a la provincia como referente internacional en materia de conservación y pone en valor una política pública construida a partir de las particularidades del territorio misionero, donde la protección de la biodiversidad y la producción forman parte de una misma estrategia de desarrollo.
De la prueba piloto a la expansión territorial
Durante su primer año, el programa permitió consolidar un sistema de denuncias, verificación técnica y compensación económica ante depredaciones comprobadas. En ese período se registraron 21 denuncias dentro del área cubierta, un aumento significativo respecto de años anteriores que evidencia un cambio en la forma de abordar los conflictos: más productores recurren a los canales institucionales y al acompañamiento técnico, integrando la conservación como parte de la dinámica productiva.

A partir de estos aprendizajes y resultados, el Gobierno de Misiones resolvió extender el seguro a Puerto Iguazú, Puerto Esperanza, Puerto Libertad y Wanda, iniciando una nueva fase del programa, impulsado por las iniciativas globales IRFF y BIOFIN, que busca acompañar a más comunidades rurales productivas que conviven cotidianamente con el yaguareté.
Capacitación en territorio para las nuevas localidades
Entre el 21 y el 24 de abril de 2026 los equipos interinstitucionales realizaron una recorrida territorial en Comandante Andresito y en los cuatro municipios incorporados recientemente al seguro en el departamento de Iguazú, con el objetivo de presentar la herramienta, capacitar a colonos y fortalecer las estrategias de coexistencia.

El trabajo incluyó visitas a chacras, reuniones con productores, encuentros con autoridades municipales y guardaparques, y acciones de comunicación con pobladores locales. En cada localidad, el foco estuvo puesto en explicar el funcionamiento del seguro, despejar dudas y compartir prácticas que contribuyan a prevenir conflictos con la fauna nativa.







