Con su tradicional desfile del primer día por las calles obereñas dio inicio la fiesta más importante de la provincia. Durante once días, el público se reunirá en torno a las casas típicas de catorce colectividades y grupos invitados. El recorrido culmina en el Parque de las Naciones.

Con sol radiante y las calles del centro de Oberá colmadas de público, comenzó este jueves el tradicional desfile inaugural de la 46ª Fiesta Nacional del Inmigrante. Las colectividades participan con sus trajes típicos, banderas, música y danzas en un recorrido que culminará en el Parque de las Naciones. Familias de Oberá, visitantes de distintas localidades y turistas de otras provincias y países vecinos se ubicaron a los costados del recorrido para acompañar a las delegaciones. El desfile reúne a niños, jóvenes, adultos y personas mayores en una celebración que mantiene presentes las raíces de las comunidades que llegaron a la ciudad desde distintos lugares del mundo.

La Fiesta Nacional del Inmigrante nació para honrar el legado donde la memoria se transforma en celebración y donde cada generación renueva el compromiso de preservar las raíces que dieron origen a la segunda localidad de la provincia.
Luego del paso de la actual Reina Nacional del Inmigrante, Melina Zapaya, representante de Ucrania, junto con sus princesas Yamila Belén Burger, de Suiza, y Victoria Josefina Giménez, de República Checa, la colectividad ucraniana quedó al frente del desfile. También participaron Miss Traje Típico, Candela Duprat, de Francia, y Miss Amistad, Ivana Fernández Dos Santo, de Brasil.

Cada septiembre, Oberá, Capital Nacional del Inmigrante, reúne a las colectividades que mantienen viva la historia de sus pueblos a través de su gastronomía, su música, sus danzas, su arquitectura y sus tradiciones. Más que una expresión cultural, cada casa típica representa una historia de esfuerzo, esperanza y pertenencia.
Durante once días se celebra la diversidad que une. Porque se comprende que las diferencias nunca fueron una barrera, sino el puente que hizo posible una comunidad construida desde el respeto, el trabajo compartido y el encuentro entre culturas.
La delegación ucraniana inició el recorrido con carros, música en vivo y trajes tradicionales, en una representación que recuerda la llegada de los primeros inmigrantes a la región.

Detrás desfilaron las colectividades suiza, checa, francesa, japonesa, portuguesa, paraguaya, nórdica, italiana, rusa, árabe, polaca, brasileña, alemana y española. También forman parte del recorrido el Centro Cultural Argentino y otras delegaciones invitadas.
Bailes, ropas, comidas y música
A lo largo del desfile, cada colectividad presenta elementos propios de su cultura mediante danzas, música, vestimenta y gastronomía. Algunas delegaciones ofrecen alimentos vinculados con sus tradiciones a las personas que acompañan el paso de la caravana.

La presencia de distintas generaciones marca una de las características de la jornada. Bebés, niños y jóvenes comparten el recorrido con adultos y mayores que mantienen los vínculos con las costumbres de sus antepasados.
Las familias ubicadas sobre las calles céntricas acompañan el paso de las delegaciones con aplausos y fotografías, mientras las banderas de distintos países forman parte de la escena.

Después del acto protocolar se presentaron Angelitos Alpinos, ballet de danzas suizas invitado de San Jerónimo Norte, Santa Fe, y Nuova Vita, ballet de danzas italianas de Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco.
La programación continuó con los ballets obereños Lipa, de la colectividad checa; Tacaid Aarab, de la colectividad árabe; ZPiT Nasza Mała Polska, de la colectividad polaca; Den Nordiska Dansgruppen, de la colectividad nórdica; y Barvinok, de la colectividad ucraniana.
Para conocer el programa ingresar en






