11.2 C
Posadas
viernes, agosto 7, 2026

Pesimista, la gente no espera ayuda y el gobierno ignora a todos

Ultimas Noticias

Las encuestas registran una caída en las expectativas que había generado el gobierno en sus inicios. Hoy se sabe que no habrá ayuda para los endeudados con las entidades financieras ni apoyo a la industria nacional que seguirá siendo avasallada por importaciones promovidas. “Si tomaron préstamos, deben ser responsables”, dicen en el gobierno

Hay una anécdota sobre un debate en X: alguien escribe que es más barato comprar por internet a Temu que las ropas que se elaboran en el país. Al poco, responden que se pierden empleos en el país. Y el otro responde: “Pero ese es el capitalismo. El que vende más barato, se queda con el negocio. Así que es preferible eso y que el vecino de Avellaneda siga comprando a China”. Y el otro finalizaba: “Pronto ese vecino no comprará nada ni acá ni en la China porque se va a quedar sin trabajo y no tendrá con qué comprar a Temu”.

La otra anécdota es cercana a la gente también: “Tarjeteo (verbo argentino) hasta las compras del supermercado”, dicen. “Y a fin de mes, pago el mínimo y refinancio el resto”. Y -quizá lo sabe, quizá lo sospecha- está entrando en una vorágine que no terminará bien. Esa bola de nieve empezará pronto a crecer y se tornará inatajable. Hay gente que terminó vendiendo su auto para tratar de ponerse al día con la tarjeta de crédito. Hay casos en que tuvieron que vender su vivienda para ello.

Las tasas de interés de las entidades financieras pueden llegar al 80 por ciento anual. Es mucho, más del doble de la inflación prevista para 2026.

La situación económica cotidiana de numerosas familias viene pegando mal, con el agravante de que el Gobierno optó por desatender o peor aún por culpar a quienes expresaban esas preocupaciones. Hace dos años y medio, la llegada del actual gobierno produjo un “sinceramiento de precios” que incluyó una suba en los servicios (gas, energía eléctrica, seguros, transportes, combustibles, streaming, bancos, escuelas, TV por cable, salud). Algunos pueden dejarse de usar, pero otros no. Y la rueda siguió cuando la gente recurrió a los préstamos, a créditos y a “hacer de goma la de plástico” (figurativo para indicar que financiaban con tarjeta de crédito, con los riesgos que conllevaba: el mismo gobierno que hoy aduce que se trató de una negociación entre una empresa privada (un banco o tarjeta de crédito) y un particular, fue el que establecía tasas de interés altísimas a las entidades financieras. ¿Y éstas qué hacían? ¡Lo trasladaban a sus clientes!

Y ahora, con la gente muy endeudada y sin poder refinanciar saldos, miran para otro lado.

Fue el propio presidente Javier Milei quien indicó una supuesta ignorancia de los rudimentos financieros hacia quienes tomaron deudas que no están pudiendo pagar, sin admisión de responsabilidad alguna del impacto que tuvieron algunas políticas oficiales o el abuso en la fijación de tasas por parte de entidades financieras y billeteras digitales.

En el relevamiento de la consultora Escenarios, cerrada hace una semana, expone como primera conclusión un dato más que debería ser de máxima preocupación para la gestión mileísta: Se quebró el principal activo del Gobierno: la expectativa. El pesimismo prospectivo (52,9% cree que la situación estará peor dentro de un año) más que duplica al optimismo (24,0%), y el rebote registrado en junio (29,9% ‘mejor’) se revirtió en un solo mes. De un malestar transaccional (‘aguanto porque viene algo mejor’) se pasó a un malestar estructural, más difícil de revertir”, señala el informe de Escenarios

El preesidente de la UIA, Martín Rappallini, pidió que se valorice a los industriales que invierten en el país. El ministro Luis Caputo los trató de «tarados».

Otro tanto generó la frase del cada vez más provocador ministro de Economía, Luis Caputo, para desacreditar a quienes cuestionan la política económica sobre el sector productivo. Los llamó “tarados que hablan de la industria”, lo que llevó al más que prudente titular de la Unión Industrial, Martín Rapallini, a afirmar que no son “declaraciones felices”. La empatía y la sensibilidad siguen perdiendo por goleada con la arrogancia en la cúpula oficialista, indicó Claudio Jacquelin en La Nación. Y tiene razón.

En esa línea, la última encuesta de Poliarquía señala que “siete de cada diez argentinos creen que el Gobierno actúa pensando en ‘algunos sectores’ y no en ‘la mayoría de la gente’ y alcanza los niveles más altos de la serie histórica. En tanto, quienes creen que el Gobierno piensa en la mayoría caen al 25%, el mínimo de la administración de Milei, con valores similares a los que había dejado el gobierno anterior”.

.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img