El sábado 15 de agosto, en la Solemnidad de la Asunción de María, la Iglesia Católica en Polonia inauguró la escultura de la Virgen más grande de Europa, durante una Misa presidida por el Obispo de Włocławek, Krzysztof Wętkowski. Se trata de la nación más católica de Europa y la que más se resiste a recibir hordas de inmigrantes que enancados en el «multiculturalismo europeo» llegan para imponer lo más radical de religiones excluyentes
Se trata de un monumento que desde el nivel del suelo hasta su punto máximo tiene una altura de 55,6 metros. Fue construido en la localidad de Konotopie gracias al financiamiento de Grażyna y Roman Karkosik, para quienes se trata de un «voto personal de agradecimiento por haber recuperado la salud y la vida», según informó Euronews.com.
Su altura supera a la famosa estatua del Cristo Redentor de Río de Janeiro, que desde su base mide 38 metros; también es más alto que la imagen de Jesucristo Rey del Universo en Świebodzin (Polonia), que tiene 52,5 metros si se mide desde el montículo del que se alza.
De acuerdo con Vatican News, la imagen representa a Nuestra Señora de la Misericordia y se halla cerca de una capilla dedicada a Nuestra Señora de los Dolores y que es un lugar de peregrinaciones.
Esto fue destacado por Mons. Włocławek durante la ceremonia de bendición, al señalar que el sitio donde se levanta el nuevo monumento «no es un lugar cualquiera; es un lugar santificado por las oraciones de los peregrinos”.
La construcción siguió el diseño del escultor Adam Jakub Matejkowski. El pedestal está rodeado por ocho pilares en forma de corona. Asimismo, los peregrinos pueden ascender a una terraza que está a una altura de 15,3 metros y de donde propiamente la imagen de María.
En homilía, el prelado destacó la importancia de elevar la mirada hacia el cielo, sobre todo en estos días en los que muchas personas «mantienen la mirada fija únicamente en la tierra y se centran exclusivamente en sí mismas”.

Sobre el nombre de la nueva escultura, Mons. Wętkowski recordó que Santa Faustina Kowalska, a quien Cristo le reveló su Divina Misericordia, nació en Świnice Warckie, también en la Diócesis de Włocławek, donde fue bautizada y recibió su Primera Comunión.
«Aquí en Konotopie, María, en esta imagen que vemos, nos acoge a todos, se inclina hacia nosotros y abre sus brazos para invitarnos a elevar la mirada hacia lo alto, hacia Dios y hacia el cielo», señaló el obispo Wętkowski.
La ceremonia comenzó con el rezo del Santo Rosario y culminó con el lanzamiento de pétalos de rosas rojas desde dos helicópteros que sobrevolaron el monumento.
La presión externa a Polonia
La Unión Europea en su conjunto está presionando a Polonia para que abra sus fronteras a inmigrantes llegados de Asia y África. El problema es que se trata de una nación absolutamente católica y los recién llegados quieren imponer las creencias de sus religiones en especial el islamismo. Y Polonia es el país más católico de Europa (por sobre Italia, España e Irlanda) y no quiere ceder.

Existe una fuerte presión política y legal por parte de las instituciones de la Unión Europea para que todos los países miembros cumplan las reglas comunes. Al tratarse de un bloque con normas unificadas, cuando la Comisión Europea aprueba una ley como el Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, exige que todos la apliquen bajo amenaza de sanciones financieras o demandas legales
Sin embargo, para entender por qué Polonia rechaza las cuotas tajantemente hay que diferenciar entre la presión política general y las reglas que la propia ley establece.

En ese contexto llegó la estatua de la Virgen. Mientras las grandes ciudades inauguran mezquitas (templos islámicos) más grandes, solo Polonia se prepara para resistir.
El país ha invertido cerca de 3,000 millones de eslotis (€690 millones) en una barrera de acero de 5.5 metros de altura y sistemas electrónicos avanzados en su frontera con Bielorrusia. Además, mantiene vigentes «zonas de amortiguación» militares.
Cuando agrupaciones islámicas locales intentan edificar centros culturales o salas de oración en ciudades como Cracovia o Katowice, los vecinos se organizan de inmediato en manifestaciones bajo lemas como «No repitamos los errores de Europa» para exigir la paralización de los proyectos







