Es por el tipo de nombramientos que se vienen realizando. Así lo describió el sitio Bichos de campo del periodista Matías Longoni. Planteó la suspicaz designación del nuevo auditor del Instituto a quien fuera hasta ahí su gerente general. Y para más, el organismo sleccionó como nueva gerente general a Rosana Biale quien ya había ocupado ese cargo anteriormente y que mantuvo un conflicto laboral, para luego cobrar una indemnización -en agosto de 2024- de más de 40 millones. Cobró la indemnización y ahora volvió al organismo que le pagó eso
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) surgió tras el tractorazo de 2001 y se plasmó en 2002 como una ley que aglutinaba a todas las partes que formaban el circuito productivo de la yerba mate para intentar obtener un precio justo para las instancias de hoja verde (primera etapa) y hoja seca (secanza en molino). Se discutía en el seno del organismo con todos los representantes y se pactaba un precio mínimo.
Y así en tiempos recientes, durante más de un lustro, la yerba mate fue la actividad agraria con mejores resulados, según el informe de Coninagro
Luego, con la llegada del gobierno libertario de Javier Milei, las cosas empezaron a cambiar. El precio quedó supeditado a las leyes del mercado que (como dicen los manuales de Economía que estudió el Presidente) son imperfectos: esto es, no todos los participantes tienen el mismo poder de negociación y por eso, justamente, el INYM venía a constituir una instancia de morigeración para tratar de mejorar la vida de los colonos en Misiones. Así, los pocos poderosos empezaron a imponer condiciones (precios cada vez más bajos, plazos de pago cada vez más largos) y la actividad se vino abajo.
Pero el INYM como tal no desapareció. Simplemente el decreto 70/23 le cortó las alas e impidió que siguiera teniendo ese rol de intervenir en las negociaciones. Ahora, es un mero organismo de promoción del consumo (que no está mal pero no es suficiente).
Con la nueva gestión libertaria, se echó a uno de cada cuatro empleados del organismo lo que no impidió, por otro lado, que se incorporen otros.

De allí, la humorada de Bichos del campo, el sitio de Matías Longoni que terminó parangonando las siglas del organismo con “Instituto de Nominaciones y Méritos”: El organismo yerbatero se llenó de designaciones sospechosas”, anunció en su portal.
“El presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, ya realizó la tarea para que le encomendó el gobierno libertario y quitó casi todas las funciones relevantes que tenía ese organismo creado por ley, en especial fijar un precio de referencia para que los molinos no se abusen de los pequeños productores”, recordó Longoni
Y continuó con su irónica descripción. “Tan esforzada parece la tarea de Correa y la mayoría de los directores que representan a diversos eslabones de la cadena yerbatera (…) Por eso no sorprendió que días atrás se nombrara como nuevo auditor del Instituto nada menos que a quien había sido hasta ahí su gerente general. ¡Quién mejor para controlar una gestión que quien la venía llevando a cabo!”

Y dio el ejemplo del gerente del organismo. “Se trata del contador Sebastián Nicolás Pratto quien fue elegido de entre doce candidatos posibles pese a una evidente incompatibilidad, pues era quien venía desempeñándose como gerente. Como nuevo auditor, ahora debería abstenerse de intervenir en auditorías sobre expedientes, contrataciones, pagos, registros y operaciones en los que haya participado. O cerrar los balances sin mirar demasiado.”
Es claro que esto no cayó bien entre los otros once postulantes. “Nicolás Silvero, abogado, contador público y uno de los participantes del concurso para el cargo de Auditor Interno, presentó una medida cautelar autónoma ante el Juzgado Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de Posadas. El recurso, de 33 páginas, solicita la suspensión inmediata de los efectos de la Resolución 109/2026, mediante la cual el Directorio del IINYM aprobó el nombramiento de Pratto en dicha área. No hay que rascar mucho para advertir que la maniobra de Correa -quien a su vez fue designado por el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta- para designar a su principal colaborador como auditor interno”.
Y allí es donde Longoni inserta su dardo más doloroso. “Pero los escándalos no terminan ahí, y son tan escandalosos que Correa tendría pensado modificar el nombre del INYM, que pasaría a denominarse Instituto de Nominaciones y Méritos (es chiste, obvio, pero quién dice)”.

Había que remplazar a Prato que ahora es auditor interno.
En una reñida elección entre los miembros del directorio, días atrás, se decidió también seleccionar como nueva gerente general, en reemplazo del contador Pratto, a Rosana Biale. Su postulación había sido muy resistida porque se trata de una ex empleada, que ya había ocupado ese cargo anteriormente y que mantuvo un conflicto laboral, para luego cobrar una suculenta indemnización -en agosto de 2024, es decir ya con los libertarios en el poder- de más de 40 millones de pesos” (esto es, unos 30 mil dólares).






