La tradicional empresa que editaba a Quino pero también a Fontanarrosa cierra. Uno de los elementos que impulsaron es que los herederos de Daniel Divinsky (el genio detrás de este proyecto que venía desde los años 60 del siglo pasado) era que justamente decidieron dejar de impirimir los libros de Mafalda. Fue creada por Daniel Divinsky y Ana María Kuki Miller
La editorial independiente Ediciones de la Flor, creada por Daniel Divinsky y Ana María Kuki Miller, yresponsable de editar Mafalda y a autores como Roberto Fontanarrosa y Rodolfo Walsh, entre muchos otros terminó cerrando luego de vender a su principal activo: la edición de Mafalda. La pareja se divorció en 2009, Divinsky se retiró del sello en 2015 y Ana María siguió con la editorial.
Fundada en 1966, contó en sus inicios con la participación del editor Jorge Álvarez y el «abogado de escritores» Oscar Finkelberg. «Los dos editores ‘Kuki’ y Daniel estuvieron presos, a disposición del Poder Ejecutivo, un poco más de cuatro meses, durante la dictadura cívico-militar, por la publicación del libro Cinco dedos, de la colección Libros para niños de Berlín. La tapa del libro, con un puño en alto, fue interpretada como ‘subversiva’. Otro libro prohibido de Ediciones de la Flor fue Ganarse la muerte, de Griselda Gambaro.

La entonces pareja de editores, junto a su hijo Emilio, se exilió en Venezuela, y continuaron dirigiendo la editorial a distancia, gracias a la ayuda de Elisa Miller, la madre de Kuki», contó Silvina Friera en Página 12, cuando murió Divinsky, el año pasado.
El mayor legado de Divinsky, que falleció el año pasado, fue haber publicado por primera vez en formato libro Mafalda, de Quino, en 1970, con tiradas iniciales de 200.000 ejemplares que se agotaban rápidamente.

Además, descubrió y acompañó a Roberto Fontanarrosa, Caloi, Liniers y Maitena, por lo que consolidó un espacio para la sátira y la crítica social.
Fontanarrosa empezó a publicar con Ediciones de la Flor en 1971. Todo arrancó cuando el editor le mandó una carta al humorista gráfico rosarino y le propuso hacer un libro. En ese entonces, Fontanarrosa editaba en una revista de humor cordobesa (Negrazón y Chaveta) y luego en la revista de Clarin (los domingos).

De la Flor también publicó la primera novela de Umberto Eco, El nombre de la rosa (en coedición con Lumen, de España), cuentos y novelas de Roberto Fontanarrosa y Griselda Gambaro, novelas de John Berger y clásicos de no ficción de Rodolfo Walsh.
Tuvo el coraje de editar en 1983 Los Pichiciegos, de Rodolfo Fogwill, novela ambientada en la guerra de Malvinas que había sido rechazada por otras editoriales y que hoy integra el canon literario argentino.
Durante la última dictadura militar Divinsky 1977 fue detenido durante cuatro meses por publicar el libro infantil alemán Cinco dedos, cuya portada con un puño en alto fue considerada subversiva.
Este episodio también aparece en el mensaje de despedida en el stand de la Feria donde la editorial repasa su historia: «En 1975 participamos de la primera Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y, aun estando presos o en el exilio sus editores, estuvimos en todas las que hubo desde entonces…»

El final de Divinsky y la continuidad de Kuki Miller
Kuki Miller fue la pareja y socia de Daniel y, aunque se separaron en 2009 siguieron como dupla al frente de su proyecto hasta 2015 cuando Divinsky se retiró del rol de director. A partir de ese año, Miller ocupó la dirección editorial.
En 2011 Divinsky fue galardonado con el Premio Perfil a la Inteligencia y Libertad de Expresión, en el rubro Humanidades y aporte cultural.
La editorial sufrió un duro golpe cuando los herederos de Quino, sus sobrinos, anunciaron que toda la obra del historietista pasaría al sello Sudamericana de la multinacional Penguin Random House. Fue un dolor enorme para De la Flor, Mafalda era también como una hija y uno de sus principales «long sellers».

En el 50° aniversario de la Feria del Libro porteña, se supo la noticia. En el stand 1509 del Pabellón Amarillo comunicaron su despedida: «50 Ferias y una sola Flor, en 1975 participamos de la primera Feria Internacional Del Libro de Buenos Aires y, aún estando presos o en el exilio sus editores, estuvimos en todas las que hubo desde entonces, festejando la posibilidad de encontrarnos con nuestros lectores, escuchar sus comentarios, responder sus preguntas, y sonreír con cada uno que llegaba, libro o papelito en mano, a llevarse la firma de sus autores favoritos», explicaron.
Ediciones de La Flor vende todos sus libros y los llevó al stand donde se pueden conseguir ediciones desde los $5.000. Además, se pueden conseguir los tres volúmenes de Perramus, de Alberto Breccia y Juan Sasturain, cuestan $ 79.600.
Los motivos del cierre son varios, Ana tiene 82 años y explica que no tiene sucesor, su hijo es músico. Además, confesó que no tener más los derechos de Mafalda para publicar sus libros «fue un golpe al corazón; De la Flor era Quino y Quino era De la Flor«.
La baja del consumo, la suba de costos, los cambios tecnológicos, todo influyó. La editorial seguirá abierta hasta fin de año, pero desde hace un año ya no imprimen ejemplares.
En 2025 la editorial sufrió uno de los golpes más importantes cuando los herederos de Quino decidieron trasladar toda su obra —incluida Mafalda— al sello Penguin Random House.
«Mafalda era uno de nuestros principales long sellers. Fue un golpe al corazón«, reconoció Miller a Daniel Gigena para La Nación. Sin embargo, aclararon que el cierre que por un agotamiento general y el cierre de un ciclo.
Fuentes: BaeNegocios y Perfil







