23.7 C
Posadas
sábado, agosto 15, 2026

La historia de por qué Misiones no tiene gas por redes

Ultimas Noticias

Se trata de una deuda histórica. Desde la era privatizadora de Carlos Menem hasta la actualidad con el gas de butano distribuido a domicilio y puesto en garrafones gigantes, los misioneros han tenido que rebuscarse porque Nación nunca estuvo interesada en traer gas natural a esta parte del país. En 2003 fue cuando más cerca se estuvo. Y no pudo ser. “Escucho al gobernador de Tucumán hablar del problema del gas -dijo Hugo Passalacqua- y la verdad es que nosotros no tenemos ese problema. O sea, no tenemos gas, ni eso”.

En 2003, recién asumido el gobierno de Néstor Kirchner, aún regía el programa de Participación Privada (PPP) por el cual, una empresa particular podía realizar las obras públicas con inversiones propias (dinero de la misma firma o fondeo propio) y recuperar esa inversión con el cobro de las tarifas una vez que el servicio comenzaba a funcionar. La firma multinacional argentina Techint le ofreció al gobierno del flamante presidente realizar el gasoducto desde Bolivia a la Pampa Húmeda pasando por Misiones (todo el recorrido de la ruta nacional 12). “En 2006, en Posadas se estarán colocando los primeros caños en los domicilios”, era el esperanzador anuncio que hizo Technit. O sea, en tres años, Misiones iba a tener la red de gas por redes en su territorio.

¿Qué hizo el gobierno nacional? Rechazó de plano la iniciativa y -rutilante con sus amigos bolivarianos- Kirchner dijo que el gobierno nacional lo haría. Hoy, 23 años después, no sólo que ya no están Evo Morales en Bolivia ni Kirchner sino que no hay un metro de gasoducto para Misiones.

El mismísimo secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, llegó a Posadas y cuando este periodista le preguntó sobre la iniciativa de Techint, fue tajante: “Nosotros lo vamos a hacer. Traeremos el gas desde Bolivia y pasará por Misiones. Esa es la instrucción del presidente Kirchner”.

La reunión del miércoles 12 de agosto 2026 en Posadas con gobernadores del Norte Grande

En la Argentina, 23 provincias cuentan con servicio de gas natural por red, con casos como la vecina Corrientes que dispone del suministro en una franja limitada de su territorio. Misiones es la única de todo el país que no posee ningún tipo de infraestructura ni red de gas natural, una seria desventaja que afecta a la economía familiar pero especialmente en las industrias, a los centros de salud, a restaurantes, pizzerías y todo el sector gastronómico.

“No tenemos un metro de caño de gas.  ‘Yo te envidio Osvaldo cuando decís que tienen problemas con el gas (para las firmas azucareras y envasadoras de limón)’”, le dijo Hugo Passalacqua a su par de Tucumán Osvaldo Jaldo. “Acá es cero, no tenemos problemas porque (directamente) no tenemos gas”, enfatizó el mandatario misionero.

Y enfatizó en la importancia de este suministro para el desarrollo: “El problema energético no es solamente por el frío o por el calor; es principalmente un problema industrial. Nuestras industrias necesitan un suministro energético confiable para funcionar “, dijo Passalacqua.

En 1997, durante la oleada privatista del gobierno peronista de Carlos Menem, se adjudicó la construcción de redes y distribución de gas natural a la firma Gaz de France, naturalmente de origen galo. Eran los momentos en que Yacyretá construía sus obras complementarias en la capital misionera.

De hecho, la firma (que pasó a llamarse GasNea) anunció que construirían un gran tanque acumulador de gas en la zona donde hoy se encuentra la Cascada al aprovechar el desnivel del suelo. Allí se traería gas en camiones y luego se construirían las conexiones para llegar a las casas e industrias.

Nada de eso ocurrió. Como no había previsiones de que los gasoductos pasaran por Misiones, la idea empezó a aflojar y fue quedando en la nada. Por lo bajo, los directivos de estas compañías multinacionales comentaban (y los periodistas atentos podían escuchar -pero no repetir) que el gas por redes “no llegaba adonde había monos”, en una obvia referencia a África y por extensión a Misiones. Quizá solo fuera una anécdota que se contaba en los “meetings” de señores que viajan por el mundo en clase ejecutiva y duermen en los mejores hoteles mientras acceden a los menús más destacados en los mejores restaurantes.

Lo único que pudieron hacer las grandes empresas (algunos aserraderos, barrios de viviendas, restaurantes y pizzerías, así como hospitales y clínicas) es utilizar el gas licuado y comprarlo a granel e instalar un tanque en su predio. Luego, los camiones distribuidores vienen y descargan allí el gas que resulta más económico que comprarlo en envases de 10, 15 o 45 kilos. Así el ahorro puede llegar al 30 por ciento, un valor significativo.

En Misiones, una de las firmas -que primero pensó que llegaba el gas natural- se adaptó a esta realidad es Miscoopgas de Puerto Rico.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img