Hay más de 1300 heridos, edificios colapsados y graves daños en hospitales, escuelas y aeropuertos. El movimiento telúrico llegó a una escala de 7,4 y sacudió la región occidental del país cerca del océano Pacífico (se trata del único país de Sudamérica que tiene costas en los dos océanos). Ocurrió un mes y medio luego del que impactara en Venezuela a fines de junio.

Luego del importante terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto y provocó graves daños en Cali, Pereira y Manizales, entre otras ciudades, la cifra de fallecidos apuntaba a tres centenares mientras los heridos se multiplicaban por cuatro. Se trata de un registro apenas inferior al 7.5 de Venezuela del 24 de junio pasado. El movimiento telúrico replicó en varias ciudades del centro y suroeste del país, incluida Bogotá, donde habitantes de edificios y conjuntos residenciales debieron evacuar preventivamente sus hogares tras la activación de alarmas. El flamante presidente Abelardo de la Espriella viajó a la zona afectada
Un informe de la asociación Asocapitales reportaba al menos 287 muertos, hacia el miércoles por la noche, a unas 60 horas del evento, mientras empezaba a llegar la ayuda del exterior. Además, se contabilizan más de 1310 heridos. Y continuaba la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Frente a este escenario, el gobierno de Colombia declaró una emergencia nacional en todo el territorio, lo que le permite, entre otras acciones, trasladar recursos para destinar a los territorios más afectados.
Grupos de búsqueda y rescate fueron activados y serán enviados para atender la emergencia, dijo por su parte el ministro del Interior, Rodrigo Lara.
Las zonas más afectadas
La mayor cantidad de víctimas fatales se registraron en los departamentos de Risaralda, en particular en la ciudad de Pereira, y en Valle del Cauca, especialmente en la ciudad de Cali.
Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca, sostuvo que una parte del Hospital Universitario de Cali se derrumbó y hay al menos cinco pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos debajo de los escombros.
En tanto el alcalde de Cali, Alejandro Eder, reportó 30 estructuras colapsadas con personas atrapadas, por lo que pidió apoyo a rescatistas de otras ciudades, mientras los vecinos se disponían a remover los escombros junto a socorristas.
“Hasta el momento nosotros llevamos registradas 18 personas muertas, lamentablemente (…) la situación es crítica”, alertó el alcalde del municipio de Pereira, Mauricio Salazar, en una entrevista radial.

Salazar afirmó que la situación es “crítica” y que los socorristas se encuentran trabajando en varias zonas de la ciudad, donde hay decenas de personas atrapadas entre los escombros. “Todo ha sido caótico y las comunicaciones han colapsado”, aseguró.
Los argentinos que se salvaron
Carlos Cáceres, de 69 años, y Carlos Alberto Ricchetti, de 54, finalmente pudieron contactar a sus familias: eran dos de los argentinos que estaban desaarecidos: Cáceres, un sanjuanino de 69 años, que llevaba varias horas sin dar señales de vida desde la localidad de Dosquebradas, se contactó con su familia el martes. Además, esa misma tarde, Carlos Ricchetti, 56 años, se logró comunicar con su hermana. El hombre estaba en la ciudad de Pereira y desde el sismo no sabían nada de él.

Finalmente, después de que la búsqueda de Gonzalo Galván, un psicólogo argentino residente en Colombia, el hombre confirmó que se encuentra sano y salvo. Asimismo, aclaró que el pedido de información había sido por confusión de uno de sus allegados. El hombre oriundo de Santa Cruz en el sur argentino llevó así tranquilidad a sus seres queridos.







