Se trata de una actividad que hunde sus raíces (nunca tan adecuada la analogía) en la historia de la región. El espacio busca desarrollar productos derivados de la mandioca para fomentar la innovación, ampliar mercados y mejorar los ingresos de los productores, para fortalecer así la cadena productiva, indicó el ministro de Industria, Federico Fachinello.
Apenas llegados los primeros conquistadores al Río de la Plata, uno de ellos no era español. Se trataba de un mercenario alemán llamado Ulrich Schmidl quien además dibujaba. Así plasmó las primeras imágenes de este mundo desconocido para los europeos en su obra «Viaje al Río de la Plata» (1567). En una de las excursiones por el río Paraná, se contactaron con un grupo de indígenas y estos ofrecieron un menú de pescado hecho a la llama acompañado de una especie de guarnición blanca cocida y de forma alargada. La llamaban mandió o mandiotín, según consignó Schmidl en sus crónicas.
Textualmente: «Después de todo esto el capitán general Juan Ayolas celebró un consejo con Alonso Cabrera y Domingo Martínez de Irala y con otros capitanes; ellos quisieron navegar por el río Paraná arriba con cuatrocientos hombres [y] ocho barcos-bergantines y buscar un río que se llama Paraboe [Paraguay]. Sobre este río Paraboe (Paraguay) viven Carios que tienen trigo turco y una raíz a la cual se llama mandiotín y otras buenas raíces más que se llaman batatas y mandioca-poropí y mandioca-pepirá…· Todo dicho, verdad.
Desde aquellas épocas, la mandioca ha tenido un protagonismo en la dieta de los habitantes de estas regiones del mundo. Y también de una buena parte de Sudamérica así como en África (donde la tierra lo permite).

Este noble vegetal (con algunos parecidos con el gran alimento que dio Sudamérica al mundo, la papa) se desentierra pero a diferencia de la papa no es un tubérculo sino una raíz. Cuando termina de sacarse de la tierra (sale una especie de flor gigante con sus pétalos que vienen a ser cada una de las raíces), sus gajos se retienen y se cortan. Esos constituirán la nueva cohorte de mandiocas en el futuro. Se plantarán (no se siembra de semillas) y en medio año, habrá una nueva camada. Al principio, serán unas raíces muy finas (no más gruesas que el dedo de un hombre adulto) y luego serán más gruesas y largas. Si se retrasa la cosecha, las mandiocas pueden resultar gigantescas (de varios kilos cada una).

Es la manihot esculent, y ya su nombre en latín remite al que nunca dejó de sonar por estas tierras, aunque algunos insisten con el más novedoso y caribeño de yuca.
Sí, en la provincia que aporta 80 por ciento de la producción nacional, la mitad va a consumo pero la otra mitad -unos 15 millones de kilos- se transforma en almidón. No sólo para las exquisitas chipas (como gusta decir el misionero, en femenino y sin acento en la ‘a’) sino para la industria farmacéutica.
En Misiones se ha tomado la decisión de abrir un Laboratorio de Análisis y Desarrollo de Alimentos impulsado por la Cámara Empresarial Clúster de Mandioca.
Esa palabra en inglés (Cluster) que remite a «racimo» o «aglutinado» es una forma de describir la actividad: los que producen en forma primaria la mandioca están próximos a los que deben procesarla. Y así se logra una integración efectiva y beneficiosa para todos, tal como ocurre en la industria automotriz: los fabricantes de auto-partes se instalan en cercanías de las fábricas de autos. Y los talleres mecánicos están cerca de los que venden repuestos. Cluster.
Así, el cluster de la mandioca busca fortalecer la calidad, la innovación y el desarrollo de la industria alimentaria de la zona centro de la provincia. El epicentro es Puerto Rico una localidad del centro-oeste de la provincia a unos 125 kilómetros de Posadas sobre la ruta nacional 12.
El cluster está conformado por 14 empresas que están vinculadas al sector mandioquero y que atrás de ese cluster hay entre 2 mil y 3 mil productores que, de alguna manera, le venden a ellos sus productos. «Va a ser un laboratorio en el que hubo un financiamiento de parte de la provincia de Misiones, del cluster y también de los municipios de Puerto Rico, que va a tener como objetivo principal el desarrollo de los nuevos productos a base de mandioca», indicó el ministro de el ministro de Industria provincial, Federico Fachinello.
La mandioca se usa tanto para alimentación (se la pela, se hierve o se fríe) y para la industria farmacéutica como excipiente (se usa el almidón).
Pero ahora se va en busca de otras aplicaciones.
«Necesitamos innovar y hacer nuevos productos y de esta manera poder llegar a nuevos mercados y lo que va a permitir traccionar toda la cadena y que el pequeño productor obtenga un mejor precio por su materia prima y que el industrial se siga desarrollando. Ya hay casos de investigaciones que se fueron dando, como la del adhesivo, en un momento que se creó que se está probando en una empresa muy importante, a los efectos de sustituir la importación desde Tailandia con harina de papa para esto», indicó Fachinello
Pero hay más: «Están los snacks que cada vez vemos más que están llegando al mercado, reemplazando de alguna manera, o también complementándose con la papa frita. Así que me parece que es fundamental seguir trabajando en esta línea para que la cadena se siga desarrollando».
En ese sentido, la firma Raiza está participando en ronda de negocios y presenta el snack de mandioca frita que es todo un suceso.
Uno de los detalles no menores es la cuestión tributaria. «Estamos pidieondo que se iguale el IVA que paga la fécula de mandioca que es 21%, cuando todas las otras féculas están en 10,5% no es solamente para un sector de la cadena, sino que es para todos».
Esto es algo que quedó de una ley que es del 98, no se actualizó y hay gestiones desde hace un año y medio para igualar las condiciones. «Es un producto que tiene un potencial gigante, pero se está arrancando con una ventaja importante: se puede entrar a otros mercados, como el de Buenos Aires o de Córdoba, Santa Fe, como para poder trabajar en los alimentos funcionales o alimentos intactos, que es una oportunidad muy importante, pero al tener este cambio, a veces cuesta un poquito, así que estamos trabajando fuertemente en poder igualar esto.
El contacto con esta iniciativa puede: «Y obviamente siempre invitamos a en nuestra página web, está nuestra plataforma, digamos, de conexión donde se cargan estos proyectos, y a partir de ahí empieza ya lo que es el acompañamiento desde el silicón a estas empresas.
Así, el laboratorio también se constituirá en un puente entre ciencia, industria y producción para sumar valor agregado a una de las materias primas emblemáticas de la provincia
Publicado originalmente en Clarín












