La firma que se halla en el norte de Misiones acumula $1200 millones en cheques rechazados. La tradicional cooperativa registra casi 400 cheques rechazados, según el BCRA. La crisis en el sector no cede y una medida nacional impacta directamente. En la entidad del norte aclararon que el cese es por los pagos de contado por transferencia
El sector de la yerba mate vive momentos de crisis desde que asumió Javier Milei y dispuso su política hacia el sector, que propone la desregulación completa de la actividad. La producción yerbatera que sólo se realiza en Misiones y norte de Corrientes, vive un momento muy difícil desde que se publicó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 del gobierno nacional, donde se le quitaron las principales facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), órgano que rige la actividad y principal mediador entre la producción, los secaderos y la industria por tratar de ajustar los costos al valor de producción. En ese contexto, a fines de 2025 (a exactos dos años de la asunción de Javier Milei) llegó la manifestación de cese de pagos de una tradicional cooperativa misionera.
“La Cooperativa de Andresito se dirige a Ustedes para informarle que, debido a la situación económica actual, la entidad se encuentra en una situación financiera compleja”, arranca la breve carta de dos párrafos. “Lamentablemente no se podrán efectuar pagos hasta nuevo aviso”, remata la nota, firmada por el titular de la cooperativa, Juan Carlos Amann, su tesorero (Victor Hugo Krauzuk) y su secretario (Sergio Osvaldo Kreibiger).
Hay que poner en contexto a la firma. Andresito siguió siendo este año una empresa líder, del llamado “segundo pelotón”, y está en el puesto 11 por ventas en la Argentina, casi agazapada para volver a ser top ten, como ocurriera tiempo atrás. Así, la información oficial es que Andresito había despachado al mercado 5.534.000 kilos de yerba mate (enero-octubre), mientras ostentaba la 11° ubicación por ventas, detrás de Playadito, Las Marías, La Cachuera, CBSé, Rosamonte, Cooperativa Agrícola de Monte Carlo, Cordeiro (Verdeflor), Yerbatera Misiones SRL (Puerta) y Cooperativa Piporé, en ese orden.
El INYM determinada dos veces al año el valor de la hoja verde y de la yerba mate. Cuando llega Milei, se quitó esa atribución. Sin la mediación del INYM, la industria de la molienda de yerba pasó a pagar el precio que quería por la materia prima (el menor posible) que se cosecha en las chacras, muy por debajo de los costos de producción y con cheques hasta 120 días, con los que se imposibilitan las labores de recolección.
Esto llevó a una serie de reclamos delsector primario para que se le pague precio justo por la mercadería entregada, ya que productivamente su costo de dejar de producir yerba y dedicarse a otra cosa es altísimo. No es lo mismo que la soja, el maíz el sorgo o la cebada. Se puede cambiar de producción con sólo comprar diferentes semillas. En la yerba mate (una planta perenne) se deben esperar varios años hasta que pueda empezar a producir y el costo de oportunidad de remplazar las plantas torna inviable realizar lo que hacen los productores de la pampa húmeda.
Con cinismo, muchos podrán decir: «Bueno, pero en esas regiones ¿quién ganó?». Y sí: ganó Javier Milei. «Así que no tienen de qué quejarse».
Luego de los reclamos de los productores primarios, comenzó a crujir la estructura del eslabón siguiente de la cadena, que son las cooperativas. En Misiones, las cooperativas son fundamentales para los productores agropecuarios, ya que son la forma de contención ante vaivenes de mercado, y para defender los precios de manera más justa.
La primera en acusar estrés financiero fue la Cooperativa Andresito, elaboradora de la tradicional marca de yerba, que comunicó a sus socios recientemente que por la crisis que vive el sector, entró en una cesación de pagos hasta que se aclare el panorama.
Comandante Andresito fue la última frontera agrícola de Misiones y se fue poblando desde mediados de los años 70 del siglo pasado (ver más abajo).
Andresito es la cuarta cooperativa yerbatera de la Argentina y la tercera misionera. Se ubica solamente detrás de Playadito (Corrientes), la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo (Misiones) y Piporé (Misiones).
Algunos industriales yerbateros sostuvieron que en este nuevo contexto de libre competencia, las medidas que faltan son las que permitan una baja de los impuestos y del costo laboral, porque de lo contrario no se puede ser competitivos.
El problema es que el gobierno nacional, pese a los anuncios no reduce los impuestos y por caso, los combustibles (un costo fijo para la industria) continúan aumentando y sólo en este año han subido más que la inflación.
La crisis que atraviesa la cadena de la yerba mate en Misiones tiene un origen preciso y una fecha clara. En diciembre de 2023, con la publicación del DNU 70/23, el gobierno nacional avanzó en una desregulación profunda del mercado, que dejó sin efecto una de las herramientas centrales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM): la facultad de fijar precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada. Esa decisión alteró de manera inmediata el equilibrio interno de la cadena y expuso con crudeza las asimetrías entre productores primarios, cooperativas, secaderos y grandes molinos. Si a esto, se suma que el sector venía plantando en exceso en los últimos años, se dio una situación de sobreoferta de materia prima. Con ello, la caída de los precios fue una consecuencia lógica.

El sector se constituye en un oligopsonio (pocos compradores de materia prima, esto es hoja verde y yerba canchada) que adquiere los insumos a precios cada vez más deprimidos. Hasta que -al final, como ahora- la cadena (de pagos) se corta.
Hasta fines de 2023, el INYM funcionaba como un ámbito de negociación donde, con mayor o menor dificultad, se establecían valores de referencia que permitían al menos cubrir los costos básicos de producción. Con la desregulación, esa instancia desapareció y el precio quedó librado a la negociación directa entre partes con muy distinto poder de fuego.
No sólo que el precio de la materia se pagó cada vez menos sino que además los plazos se fueron estirando. Una tormenta perfecta.
Para miles de pequeños colonos misioneros, ese esquema implicó una doble presión: vender por debajo del costo y financiar involuntariamente a los eslabones industriales. En ese contexto, muchos optaron por reducir la cosecha, postergar tareas culturales o directamente dejar parte de la yerba sin levantar, al considerar que trabajar a pérdida profundizaba el quebranto económico.
La combinación de precios deprimidos, mayor volumen de cosecha y crisis financiera derivó en una caída significativa de la elaboración de yerba mate durante 2025. En términos históricos, el dato resultó aún más sensible: por primera vez en décadas, Corrientes superó a Misiones en volumen de producción, un fenómeno asociado a la mayor escala y mejor espalda financiera de los establecimientos correntinos frente a la estructura atomizada del productor misionero.

Finalmente, el presidente de Andresito, Juan Carlos Amann (foto arriba) indicó que si bien no se podrán realizar pagos hasta nuevo aviso, como indicaba el comunicado, los mismos refieren al pago de contado por transferencia. “A los productores les informamos que estén tranquilos, que el problema es financiero pero no económico”, afirmó.
Así, aclaró los términos. «Lo que suspendió es el pago por transferencia al contado aunque se siguen haciendo pagos por diferido. Los pagos se vienen haciendo normalmente, aunque muchas veces se hacen de contado. La realidad es que en este momento, no cuenta con la cantidad en efectivo a lo que piden los socios”.
Con respecto a la respuesta de sus socios, Amann lo evaluó dentro de lo esperable. “Son muchos y en su gran medida lo entienden, se acercaron y se sacaron las dudas. Es normal que en muchas empresas no están pudiendo pagar y aveces se dificulta por medio de transferencia“, señaló.
Por último el titular de la cooperativa brindó un mensaje a su masa societaria. “A los productores les informamos que estén tranquilos, que el problema es financiero pero no económico”, manifestó.
Historia de colonos
En los años 70 del siglo pasado, el departamento General Belgrano era una extensa zona verde…y vacía de Misiones. Un páramo verde que permitía a los cazadores furtivos hacer sus delicias. Y el entonces gobierno militar decidió llevar adelante un plan que denominó «Argentinos, marchemos hacia la frontera». En ese contexto, se ofreció a los colonos de finales del siglo XX otras condiciones (mejores): buenas tierras y extensiones de 150 hectáreas (a diferencia de la primera colonización que entregó 25 hectáreas por colono). En lo demás, se parecía a lo que había ocurrido 80 años cuando Misiones empezó a poblarse.

Fueron muchos y en especial de la zona de Eldorado y Montecarlo los que tomaron el toro por las astas y marcharon hacia el este. Allí, donde nada había (excepto selva) empezaron de cero. Así arrancó la localidad que primero apareció en los mapas con el nombre de Almirante Brown. Pero la dinámica en el uso de los apelativos fue mutando y terminó quedando el «Comandante Andresito» (o Andresito, a secas). Y como siempre, las cooperativas constituyeron uno de los elementos
¿Cuál fue la estrategia de los recién llegados? Cortar los mejores ejemplares de árboles y vender como madera de ley. Y luego despejar y empezar a plantar sobre todo yerba mate, el cultivo poblador de Misiones (la tradición nunca se perdió). La yerba y la ganadería se constituyeron el fuerte de Andresito. Actualmente con la genética mejorada en la hacienda, poseen una producción de carnes de calidad que les permite proveer a la gastronomía de Iguazú

Para el 12 de marzo de 1980, el diario El Territorio informaba la entrega de 17.000 Ha. a 107 colonos. Dos años después, ya se habían adjudicado el 50 por ciento de los lotes, lo que refleja la expectativa favorable que se generó en la provincia ante la posibilidad de acceder a la tierra. Gracias a este éxito, es que el 28 de julio de 1983 se creó el Municipio de Comandante Andrés Guacurarí, que luego modificaría su nombre en el 2004 al de Comandante Andresito.
Por eso, en la cartelería de la firma yerbatera que identifica a la región aparece el nombre del general indio. Y al lado los 40 años de existencia. Una de las diez empresas grandes del país.
Con el apoyo de la comunidad y de las autoridades (y de la actividad económica global), es probable que en algún tiempo, todo vuelva a la normalidad











