Laura De Marinis, del fuero penal juvenil de la ciudad de Buenos Aires; consideró que en casos de delitos menores debe primar la protección de derechos por sobre la persecución penal. Y por ende, liberar al detenido pese a ser hallado in fraganti. Antes había sido Marta Pascual de provincia de Buenos Aires. Nuevos pedidos de jury para ella por desobedecer la ley
Una jueza del fuero penal juvenil, contravencional y de faltas de la ciudad de Buenos Aires declaró la inconstitucionalidad de un artículo de la ley que bajó la punibilidad a los 14 años y, en consecuencia, sobreseyó a un menor de esa edad que, junto con un grupo de chicos, había sido detenido en flagrancia por un intento de robo. “No podemos castigar a los niños, niñas y adolescentes por lo que no hicimos, por haberlos dejado en desamparo en su primera infancia”, se escudó la jueza Laura De Marinis.

Las crónicas destacaron su extenso recorrido por la justicia desde antes de ser abogada y más de 20 años en el fuero. Había asumido como jueza a fines de diciembre de 2023 y tuvo un protagonismo infame: un joven que había golpeado duramente a un playero tenía una condena de cuatro años y medio (la víctima había quedado con secuelas permanentes y más de un año después seguía en tratamiento). De Marinis decidió colocar una tobillera al victimario que prontamente huyo del país (probablemente sin tobillera) y se ganó los primeros aplausos por su garantismo: es la doctrina del ex juez de la Suprema Corte de Justincia de la Nación que sostenía que los victimarios tienen más derechos que las víctimas.
Así, tanto las hijas como la exesposa del playero han manifestado públicamente su profunda indignación, denunciando que mientras Arturo López cumple una «condena perpetua» en su salud con daños neurológicos irreversibles, el agresor goza de una libertad prácticamente ambulatoria. Y todo ello, pese a que la Tribunal Superior de Justicia de CABA confirmó los cuatro años y medio. A De Marinis eso no le importó y el agresor nunca dejó de estar libre.
Ahora, la jueza lo volvió a hacer.
Más allá de los expedientes, De Marinis también dejó registro de su visión sobre la justicia penal juvenil en una entrevista que brindó en un programa de streaming en abril de este año, apenas semanas después de la promulgación de la Ley 27.801 de Régimen Penal Juvenil, que bajó la edad de imputabilidad en Argentina a los 14 años. Para ese encuentro, eligió entrar al estudio con la canción “No hay héroes”, de Lali, y la citó para enmarcar su trabajo cotidiano. “A veces el malo no siempre paga, y a veces no es justo nada”, dijo, retomando los versos de la artista. “Los jueces tenemos que trabajar con lo que la ley dice, y a veces nos colocan en esos lugares donde el malo no siempre paga. La canción es muy rica, tiene un montón de partes lindas. No sé si la vida es solo de buenos y malos”, amplió en esa ocasión.

Esa mirada se plasmó en el fallo que firmó el lunes 21 de septiembre. En su resolución, De Marinis consideró que la baja de la edad de punibilidad establecida en la nueva normativa resulta regresiva y vulnera tratados internacionales con jerarquía constitucional, entre ellos la Convención de los Derechos del Niño.
La decisión de la jueza contra el régimen penal juvenil no suspende la ley en términos generales —a diferencia de lo ocurrido con el amparo dictado en la provincia de Buenos Aires por la jueza de Lomas de Zamora, Marta Pascual— sino que aplica únicamente al caso en cuestión. Aun así, las reacciones fueron inmediatas. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció en sus redes sociales que pedirá el juicio político a la magistrada: “Estos jueces garantistas defensores de delincuentes tienen que quedar en evidencia. Esta sentencia está manchada de sangre. Vamos a pedir inmediatamente juicio político”, escribió, y añadió: “La gente de bien no puede seguir siendo rehén de decisiones que garantizan el delito”.






